IES LA PUEBLA DE ALFINDÉN

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La poesía de la semana

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Siempre me ha parecido muy divertida la idea de que cualquier niño pequeño parisino, pekinés o londinense, habla una lengua extranjera (su lengua madre, obviamente) de maravilla, mientras que cualquier adulto, tras años de estudio, apenas la balbucea. La broma no deja de ser una humorada un tanto simplona, pero, muchas veces, el trasmitirla con gracia y gracejo la hacen mucho más estimable.

También siempre me ha parecido que el siglo XVIII ha sido uno de esos periodos literarios menos queridos, a los que menos caso se les suele prestar. Siendo alumno, aún recuerdo que los pobres ilustrados aparecían bien al comienzo bien al final del libro de texto. Bien el profesor obviaba el tema, aligerándonos trabajo y estudio (jamás protestábamos por ello), bien no llegaba (pues el curso ya tocaba a su fin y aquel tema quedaba sin explicar). ¡Pobre Moratín! Qué bien lo retrató don Francisco de Goya, con ese rostro escéptico, amable aunque tendente al desencanto, como de no entender demasiado bien lo que ocurría a su alrededor.

Pero no vamos a tratar hoy y aquí de don Leandro sino de su propio padre, don Nicolás. Otro de los grandes, quien entre sus devaneos eróticos y anacreónticas composiciones jugueteó con la idea anteriormente expuesta, tal y como demuestran los siguientes y muy populares versos:

SABER SIN ESTUDIAR

Admirose un portugués

de ver que en su tierna infancia

todos los niños en Francia

supiesen hablar francés.

«Arte diabólica es»,

dijo, torciendo el mostacho,

«que para hablar en gabacho

un fidalgo en Portugal

llega a viejo, y lo habla mal;

y aquí lo parla un muchacho».

            (Nicolás Fernández de Moratín)

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

ME TIRÉ POR VOS… 

Casi por accidente conocí la obra de un filósofo, Wolkan Solanosky. Recuerdo la página trescientos veintiocho de su ensayo. Decía: “Dogmatismo es una palabra a la que le sobran dogmas y le faltan -ismos… Deberíamos cumplir en nuestra vida alrededor de mil -ismos e interiorizar, y solo en esencia, y como mucho, tres dogmas”.

Y es que durante toda su vida, Wolkan Solanosky aplicó esta premisa. Su compañero y amigo, el doctor Frankowski, atestiguaba la obsesión del filósofo por acercarse siempre al poder dominante haciendo gala de unos valores cambiantes y un instinto de supervivencia que no dejaba indiferente a nadie. En palabras del propio doctor: “No le gustaba ni el frío ni la lluvia, al sol de mediodía y con una ligera brisa es donde realmente se encontraba a gusto”. Y a fe que lo hacía… Sus orígenes judíos no fueron obstáculo para colaborar con el Tercer Reich y justificar a través de la razón y los sentimientos, en sus escritos, los numerosos asesinatos cometidos por los nazis.

 Tampoco se mostró reticente al finalizar la contienda a condenar a los líderes nazis como la mayor horda de asesinos de la historia. Y lo hizo con tanta contundencia que nadie se atrevió a dar credibilidad a aquellos que afirmaban poseer pruebas de su participación activa en los genocidios.

Para hacernos una idea de la fuerte personalidad del ensayista hemos recurrido a las nuevas tecnologías, y haciendo una búsqueda booleana hemos encontrado que en las setecientas noventa y dos páginas de su tratado aparece la palabra “yo”en mil trece ocasiones frente a la ausencia total de su plural “nosotros”.

Nadie podría dudar de la atracción que ejercía el escritor, que con su voz ronca y sus convincentes palabras alcanzaba más poder del que jamás conseguiría Franklin Del-ano Roosevelt con su dinero (era precisamente así como al ensayista le gustaba llamarlo, haciendo un soez juego de palabras en el que indicaba por donde podía meterse sus dolares el presidente americano).

Pocos meses antes de morir, Solanosky, el llamado filósofo de la vida, coincidió en el descacharrado Hotel Aconcagua de la ciudad argentina de Mendoza con Charly Garcia. La noche la pasaron juntos. La factura ascendió a más de treinta y cinco mil pesos argentinos. Casi todo gastado en alcohol… Quién sabe si en alguna sustancia más… Lo que aquella noche se dijo, solo ellos lo pueden saber…

A la mañana siguiente, Charly saltó desde la terraza del noveno piso del hotel. Saltó sin capa mágica, saltó sin miedo, y aterrizó sobre la piscina. Una piscina de cinco metros de longitud y una profundidad que rondaba los dos metros… Que resultara ileso puede catalogarse como de auténtico milagro.

La escena fue grabada por varios canales argentinos e inició los telediarios de todo el país. Tras caer desde una altura de dieciocho metros, los reporteros encontraron al artista disfrutando del baño… La conversación fue tal que así:

– Charly está descansando en la pileta en este momento… Vamos a tratar acercarnos hacia él…

– ¿Me alcanzás una Coca Cola?

– ¿Está buena el agua? ¿Podemos ir todos?…

– Desde ahí, desde ahí – responde Charly señalando la novena planta-

– ¡No! Eso hacés vos nada más.

– Está alto, la verdad… Sientes vacío y después el agua mojada… Es un deporte… Esta es la primera cosa deportiva que realmente estoy disfrutando.

– Charly, ¿dónde dejaste la capa de Superman?…

– ¡En tu cuarto! ¡En tu cuarto!

A partir de esta locura el cantante publicó una de esas canciones que son fundamentales en su trayectoria y la de su banda Sui Generis, la tituló Me tiré por vos. No es la mejor pero sí muy mediática.

La trayectoria de este músico y compositor es increíble, en Argentina se le considera el Maradona de la música, y es envidiado por artistas sobresalientes como Calamaro o Fito Páez. Solo el hecho de componer en español pueden explicar que su popularidad esté por debajo de músicos como Freddie Mercury.

Quizás mi canción favorita de Charly Garcia es Nos siguen pegando abajo, una canción donde se hace referencia a la última dictadura militar y a los abusos que sufrió gran parte de la sociedad argentina. Escalofriantes resultan los versos finales con la escena de un joven que desde el suelo escucha las risas de los cuerpos de seguridad del Estado que lo han dejado medio muerto:

Ma-ma-ma, estoy yéndome

Soy como una luz apagándose

Desde el piso los pude ver

Locos de placer, alejándose

Miren lo están golpeando todo el tiempo

Lo vuelven, lo vuelven a golpear

Nos siguen pegando abajo

Sebastián Solana (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

Las moscas

Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.

¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,

—que todo es volar— sonoras,
rebotando en los cristales
en los días otoñales…

Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,

que da en no creer en nada,
de siempre… Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:

yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Hoy me gustaría analizar el poema “Las moscas”, de Antonio Machado. Se trata de una poesía publicada en el libro Soledades. Galerías. Otros poemas, editado en 1907.

Aparentemente, y en una primera lectura se puede entender como tal, se trata de un poema humorístico dedicado a este omnipresente y molesto insecto. Sin embargo, esta omnipresencia es la que utiliza Machado para evocar los acontecimientos y recuerdos de cada etapa de su vida, o de la vida de cualquiera de nosotros, lectores, que nos podemos sentir plenamente identificados en escenas cotidianas:

viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil;

moscas del primer hastío

en el salón familiar;

y en la aborrecida escuela,

raudas moscas divertidas

Y es ahí, en mi opinión, donde radica la belleza del poema, en una persona que echa la vista atrás y llega a la conclusión de que todos esos recuerdos cotidianos son los que han llenado su vida de felicidad:

las claras tardes de estío

en que yo empecé a soñar;

rebotando en los cristales
en los días otoñales…;

Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia

Esa es precisamente la reflexión que nos quiere transmitir Machado. Muchas veces pensamos que nuestras vidas no están los suficientemente llenas, que el futuro nos tiene que deparar algo fuera de lo común, que tienen que sucedernos cosas extraordinarias…y, en realidad, lo que llena nuestras vidas es el día a día, la cotidianeidad de vivir cada etapa de la vida con sus alegrías y sus sinsabores. Lo cotidiano, al igual que nosotros, también es efímero y si no lo disfrutamos en su momento, no podremos recuperarlo.

José Javier Romero Martínez (Departamento de Física y Química)

PABLO NERUDA,  Y LA IV COLADA POR LA POESÍA DEL IES LA PUEBLA DE ALFINDÉN

Pablo Neruda, poeta  chileno , nacido en 1904, Premio Nobel de Literatura en 1971, y fallecido  en extrañas circunstancias, en 1973. Quizás envenenado por los agentes del dictador Pinochet. Conmemoramos el cincuenta aniversario de su muerte, eligiendo  esta clásica canción desesperada de amor y le dedicamos a don Pablo Neruda nuestra “IV Colada por la Poesía”.

 Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada, 

y tiritan , azules, los astros a lo lejos”.

 

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

 

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como el paso al rocío.

 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido..

 

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

(Pablo Neruda, del poemario :”VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA”-1923-1924.).

Los primeros versos, incluso el título del propio libro, son por sí mismos clásicos de la palabra. Pablo Neruda publica estas composiciones con apenas veinte años. Es un libro juvenil, pero de sentimientos sinceros y puros, para todo el público.

 

Como genio, a lo largo de su vida, va explorando y siguiendo vanguardias y nuevas formas. Desde el Surrealismo (Residencia en la Tierra), donde el hombre lo ve moviéndose en un mundo caótico, a la “España en el corazón”, desde su posición de embajador y manifiestamente comunista, defiende los ideales de la Segunda República española en su lucha contra el franquismo. El extenso y épico “Canto general”, poemas dedicados al continente americano, las “Odas elementales”, con una vuelta a las cosas sencillas del mundo y de la vida… Extensa obra, que culmina con el Nobel de Literatura en 1970. 

Muy implicado en la política mundial, en la ayuda a los republicanos durante la Guerra civil y el exilio. En España tiene contacto y amistad con la generación del 27. La antología más popular la prepara para la  colección “Selecciones Austral” el propio Rafael Alberti. Amigo personal de Neruda, y uno de tantos poetas exiliados españoles ayudado por el chileno, para salir de España y subsistir los primeros meses en París. En el prólogo de Alberti, comenta como Pablo Neruda vive los bombardeos de Madrid, y graba en su retina los civiles muertos por las calles, sobre todo niños.

Su implicación política no le abandona. Es un miembro del Partido Comunista Chileno. En 1971, participa activamente en la campaña que lleva al triunfo democrático de un presidente socialista, Salvador Allende. Chile es un país de larga tradición democrática. Neruda, junto con el cantautor Víctor Jara, es la imagen intelectual e internacional del nuevo gobierno de izquierdas. En 1973, el general Pinochet, con parte del ejército sublevado, da un golpe militar que triunfa. Chile será una dictadura. La oposición es perseguida: Allende muere en la sede de gobierno, en el asalto golpista. Víctor Jara, poeta del pueblo, es encarcelado, torturado y tiroteado. Pablo Neruda, escapa a Isla Negra, y a los pocos días fallece, de muerte natural o envenenamiento, no está claro. Pablo Neruda es ya un mito.

A los pocos años, Paco Ibáñez, junto con el  “Cuarteto Cedrón”, dedica un disco a versionar varios temas de Neruda. Entre ellos, el que hemos seleccionado. Merece la pena escucharlo.

Éste que escribe estudia a Neruda en su curso de COU. Fernando Lázaro Carreter, aragonés y presidente de la Real Academia de la Lengua, junto con Vicente Tusón, redactan un magnífico manual de Literatura española contemporánea, con una breve selección de poemas, bien escogidos, como el que estamos comentando. De don Lázaro Carreter, se cumple el centenario de su muerte, en otra reseña hablaremos de sus artículos sobre el buen uso del castellano.

Por cierto, no puedo presumir de muy buen estudiante, pues en  el libro que aún conservo, veo escrita una alineación del Real Zaragoza, junto a los párrafos que explicaban las características de la literatura hispanoamericana. Me debía interesar más jugar a entrenador que escuchar al profesor. Y tengo anotado a bolígrafo azul un equipazo: Vitaller (portero), defensa de cuatro: Cásuco, Salva, Morgado, García Cortés, centro campo de lujo: Güerri, Señor, Barbas y Herrera , y la delantera internacional: Amarilla y Valdano. Fue el curso 1983-84. En diciembre España ganó 12 a 1 a  Malta,, a los pocos días el CAI de baloncesto de Zaragoza ganó la Copa del Rey (con los Arcega, Kevin Magee..), y en junio, en medio de mi selectividad, España se proclamó subcampeona de Europa de fútbol, con Arconada, Gordillo, Señor, Salva, Santillana….Por cierto, don Lázaro Carreter  presumía de zaragocista. De don Pablo Neruda no tengo noticias de sus aficiones deportivas, pero Chile es cantera de excelentes deportistas y futbolistas. Y sobre todo de poetas, que se deben leer: Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Humberto Díaz… 

Francisco Javier Murillo Esteban. Profesor del Departamento de Geografía e Historia

 

El fútbol, deporte rey (discrepancias personales aparte), entretiene. A veces, incluso divierte. Otras veces, casi hasta se aprecia un ápice de poesía (entendida esta como la expresión más profunda del sentimiento humano) en el toque del balón, en la colocación del centrocampista, en la cantada del portero o en la indefensa incomprensión hacia el tío del pito que va de negro (o hacia ese otro que está sentado en un sillón, pinganillo en la oreja, ante media docena de pantallas de televisión)…

Quienes me lean y me conozcan ya sabrán que me gusta escribir cual hilo narrativo de las últimas temporadas (bastante echadas a perder, por cierto) de Los Simpson. O sea, comienzo por algo que no tiene prácticamente nada que ver con el resto del episodio. En rigor, en este caso sí que existe relación con el mundo del fútbol, pero no por la belleza poética de su formas y léxico (en vocablos y expresiones, ricos y variados en todo el esférico… terrestre). No; hoy vengo a defender la polemiquísima idea de que los himnos de los equipos de fútbol representarán todo el sentimiento que a usted le dé la conspicua gana. Pero calidad poética mucha no tienen, precisamente.

Como san Jorge ha hecho acto de presencia en estos días, qué mejor que echar un ojo a las letras de los dos equipos que Aragón tiene en el fútbol profesional: el Real Zaragoza y la Sociedad Deportiva Huesca. Pongo la mano en el fuego por que ambos, en términos bastante similares, loan al esfuerzo y valía de sus jugadores al tiempo que informan al personal de cuál es su equipación de juego (por si no lo sabían todavía). Claro, si el usuario estándar desconoce de qué colores juega su equipo, mucho menos va a saber cómo es su escudo o cuál es su estadio. No pasa nada: un buen himno se encarga de recordarlo… y de premiar el aguante de sus sufridores aficionados, lanzándoles vítores y flores por doquier.

Veámoslo con dos maravillosos ejemplos de esta tierra. Como saben, el Zaragoza va a vencer y a luchar por su afición, que va a aupar al equipo del león blanquiazul. Lo va a hacer, orgulloso, en el estadio de la Romareda, porque once grandes hacen poesía con el balón para conquistar un trofeo tras de otro. La raza, la nobleza y el valor son los principios innegociables que abanderan al equipo ganador. El Huesca, por su parte, tiene como carta de presentación su garra y su valor. Recuerda también que juega de azulgrana en el Alcoraz (siempre hay algún despistadillo… pero no importa, porque la afición apoya, pase lo que pase, y vibra, y lleva el escudo en su corazón). Solo falta decir que allá van ambos con el balón en los pies, pero ninguno los podrá detener…

La originalidad me desborda inefablemente, a tal punto de padecer síndrome de Stendhal. Menos mal que hubo alguien con estudios que se abstuvo de poner letra al himno de la selección nacional…

Autoría: Pseudópodo (Depto. de Lengua y Literatura).

 

POESÍA EN EL CENTRO COMERCIAL

Me siento a gusto en las tiendas de lencería… Siempre que ella me lo pide allí que voy. De hecho, si me lo pidiera una desconocida en cualquier plaza de cualquier pueblo o ciudad de España, sin duda, la acompañaría igualmente. Es más, últimamente tengo la costumbre de ir todos los jueves a una u otra de estas singulares tiendas, ya sea solo o en compañía…

Es extraña la fascinación que ejercen sobre mí esos pequeños comercios con sus tejidos suaves y sus tonos pastel. Igual me da Oysho, Woman Secret, que Hunkemoller o la mercería de la esquina entre las calles monseñor Escrivá de Balaguer con Josefina Aldecoa…

Pensará el avezado lector que vengo a hablarle de una novela de la tal Aldecoa… Sin duda, dirá: “¡Mira, ya ha llegado a su objetivo! Ya lo sabía yo, una novela de la Josefina Aldecoa…” Pero el lector se equivoca. Poco o nada sé de esa señora… De lo que sí entiendo es de lencería. Adoro estas tiendas que huelen de maravilla y adoro su cuidado hilo musical. Suenan melodías juguetonas con voces femeninas sugerentes… France Gall y su Poupée de cire, Brigitte Bardot y Moi je joue, Alizée con Gourmandises o… ¡¡Dalida y su Gigi el amoroso!!… Un momento. ¿De verdad es Gigi el amoroso? ¿Realmente suena la canción que todos conocemos gracias a Andrés Pajares pero en francés y cantada por una voz femenina…? Indudablemente esta canción y su versión son dignas de una reseña… Pero otra vez se nos despista usted, entrañable lector, pues no vamos a abordar ni la figura de Dalida ni, por desgracia tampoco, la de Andres Pajares…

Por cierto, se ha dado cuenta usted de que ayer fue jueves… Y este jueves tocaba Grancasa y su Woman Secret… Dos cosas me llamaron ayer la atención… La absoluta predominancia del rosa desde sus relajantes tonos pastel hasta sus variantes más energéticas y expresivas del rosa mexicano, y, la nueva colección de pijamas líricos cuyo diseño apuesta por la poesía de Virginia Woolf y de Elvira Sastre.

De la poetisa segoviana se ha escogido el poema Una cien veces estampado en la camiseta de un bonito pijama en tonos neutros con una ilustración de una mujer de espaldas bajo una luna y estrellas impresas en tonos azules. Un bonito y cómodo conjunto acompañado de pantalón largo y cuyo precio de venta es de 23,99 euros.

Una cien veces es un bonito poema sobre las mujeres, sobre lo diferentes y lo parecidas que pueden llegar a ser… En el pantalón se repite un verso “eres todas esas mujeres en una” y en la camiseta se recoge un pequeño fragmento de este extenso y emotivo poema…

Hay mujeres

que son primeras y únicas,

que sobrevuelan el suelo que pisan los demás,

que son azules y ocupan un sitio

diferente al resto.

Y estoy yo.

Que soy una en todas esas mujeres.

Y estás tú.

Que eres todas esas mujeres en una.

Sebastián Solana Sandoval (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

A LADY OF A CERTAIN AGE. THE DIVINE COMEDY

 Al llegar marzo los profesores salimos a la fachada exterior del edificio buscando el sol y el calor de primavera. Nos sentimos especialmente afortunados por la orientación hacia el Este del murete. Gracias a ello, comenzamos todos los recreos un duelo al sol del que siempre salimos derrotados ante el inoportuno soniquete del timbre de clase al que obedecemos con cierta desgana y mucha resignación.

Las conversaciones siempre giran entorno a los mismos temas. Que si la elaboración de la programación LOMLOE, que si la clase anterior por aquí y la siguiente por allá, que si a este alumno hay que ayudarlo y reforzarlo positivamente… Vamos, lo normal en esta, nuestra profesión.

Sin embargo, aquel martes, por el murete asomó una nueva profesora… Con una sonrisa en la cara se acercó al grupo enlazando varios refranes de manera consecutiva. No recuerdo demasiado bien, pues los dichos populares son cosa que me aburre sobremanera… Quizás fuera algo así… Marzo ventoso y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso… Cuando marzo mayea, mayo marcea… Marzo, marciano, que ya viene el verano…

Todos callamos sin saber qué decir… Me sorprendió que una profe moderna y plenamente adaptada al siglo XXI se expresara como si de un personaje del Quijote se tratara. Y es que expresarse a día de hoy con refranes nos suena muy random y bastante cutre. ¿Alguien se imagina a Bad Bunny diciendo “Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros comen el pan” o a Karol G cantando “Si la envidia fuera tiña, ¡cuántos tiñosos habría!”…? Evidentemente, no.

Y sin embargo, los refranes recogen desde tiempos inmemoriales las preocupaciones y deseos de todos nosotros. Con un refrán se puede resumir el argumento de mil tragedias de Shakespeare o el contenido completo del reality show de moda… Y, claro está, también de la canción que les acercamos esta semana.

A lady of a certain age es la historia de una dama de las clases altas de la feliz Europa de las décadas de los sesenta y setenta. Una vida de lujos y sin preocupaciones que despertaba la envidia de muchos y llenaba páginas y páginas de papel cuché…

You’d holidayed with kings, dined out with starlets

From London to New York, Cap Ferrat to Capri

In perfume by Channel and clothes by Givenchy

You sipped camparis with David and Peter

At Noel’s parties by Lake Geneva…

Sugerentes lugares, espirituosas bebidas y la seductora compañía de Peter (el popular y meloso actor Peter Ustinov, que dio vida al detective Hercules Poirot), David (David Niven, actor y galán que presume de haber conquistado a mitos como Grace Kelly o Marilyn Monroe) y Noel (el guionista y actor inglés Noel Coward, muy criticado por trasladarse a vivir a Suiza para no pagar impuestos).

Afortunadamente para nosotros, los envidiosos, el tiempo todo lo destruye, y nuestra dama cumple años y solo es una melancólica sombra de lo que en el pasado fue…

You chased the sun around the Cote d’Azur

Until the light of youth became obscured

And left you on your own and in the shade

An English lady of a certain age

And if a nice young man would buy you a drink

You’d say with a conspiratorial wink

You wouldn’t think that I was sixty three

And he’d say: No, you couldn’t be!!

Una pequeña fábula que no enseña nada pero que hace sentir mejor a los que los odiamos por ser felices… Y es que no hay felicidad que cien años dure… ¡Tampoco la suya!

Sebastián Solana Sandoval (Departamento de Lengua Castellana y Literatura) 

BESO

Lo ha vuelto a hacer. Rosalía, la ganadora de ocho Grammys en los últimos cuatro años ha vuelto a dar el “pelotazo” con su último lanzamiento, Beso.

Rosalía y Raw Alejandro, pareja desde 2020, han compuesto tres nuevos temas. Estos pertenecen al nuevo álbum de la cantante, titulado RR, y tratan sobre la relación de ambos: el primero, Promesa; el segundo, Vampiro, y el tercero, Beso.

Beso ha sido una canción que ha tenido muchísima repercusión ya que, como había hecho anteriormente con su tema Despechá, mostraron 30 segundos del nuevo hit en la red social de Tiktok, que se hizo viral en cuestión de horas. En este vídeo, se puede ver cómo Rosalía y Raw cantan parte del estribillo de una forma muy romántica y sensual, algo que ha calado hondo en sus seguidores.

A diferencia de lo que últimamente estamos acostumbrados a escuchar, canciones sobre el desamor, infidelidad, dolor… a manos de Shakira, Karol G o Camilo, tras su ruptura con Evaluna; Rosalía y Raw nos muestran todo lo contrario. El tema, basado en su relación, muchas veces a distancia por temas laborales, muestra lo bonito y emocionante que es quererse. La sensualidad y la pasión, que se interpreta en la letra y en el videoclip, hace que los oyentes creamos en un amor basado en el respeto y la confianza. 

En el videoclip de Beso se muestra su día a día, cómo trabajan juntos, cómo conviven, en definitiva, se nos muestra su relación con el más mínimo detalle. Por fin una canción que muestra el sentimiento más bonito, con el que mucha gente se siente identificada y lo disfruta y, así, dejar de lado ese sentimiento de dolor y rencor, que parece ser la última moda en las relaciones de los últimos años.

Es una declaración de amor en toda regla, Raw le pide matrimonio a Rosalía con el último tema, acción que se observa en el vídeo, cuando se ve a la cantante con un anillo de diamantes en el dedo, muy emocionada y llorando. 

Una canción muy recomendada para todo aquel que esté enamorado pero, también para todo aquel que sufre de desamor y quiera oír que no es el fin del mundo, que todos tenemos esa ‘media naranja’ esperándonos. 

Jimena Ortega (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

LA MUERTE DE CLINT EASTWOOD

La próxima primavera Cint Eastwood cumplirá noventa y tres años. Son muchos años ya y Dios no lo quiera, pero Eastwood está cercano a la muerte. Cuando esto suceda, desaparecerá el último hombre de verdad sobre la faz de nuestro planeta.

En estos tiempos que corren, los varones callan y observan sin saber qué decir ni cómo comportarse. El hombre actual está más centrado en sentir que en hacer. Aunque duela, la masculinidad está gravemente herida y los verdaderos hombres ya se han extinguido. Ante este panorama se hace necesaria la búsqueda de un heredero, un hombre en cuyas espaldas recaiga el peso de la virilidad y la hombría mundial. Alguien al que nosotros podamos mirar con admiración y que nos inspire aquello que ya no podemos ser; alguien a quien ellas miren hechizadas pero con desconfianza.

Diversos estudios en colaboraciones entre la universidad canadiense de Ontario y una universidad privada española cuyo nombre no estoy autorizado a revelar, han concretado un listado de los posibles herederos mundiales de la masculinidad. Gracias al olvido de estos documentos en una vieja cabina telefónica, dicho listado ha llegado hasta mis manos y me dispongo a compartirlo con ustedes…

El primer nombre de la lista es sorprendente. David Bisbal. El cantante almeriense es un chico de cuarenta y dos años cuyo movimiento de caderas es capaz de derretir el acero. No. Creo que no me convence. Movimientos amanerados y tono de voz dulce. Además, ¿el chico de cuarenta y dos años?… Otra víctima de nuestra sociedad en la que pasamos de chicos a ancianos sin que nadie tenga a bien llamarnos hombres en ningún momento de nuestra vida. No. Definitivamente, Bisbal no es el heredero de Eastwood.

El siguiente de la lista me gusta. Me convence. Es José Coronado. Creo que es el tío duro del cine español. Mirada severa y convencida, rasgos masculinos y elegancia, fuerza y voz áspera… Y siempre con un reloj en la muñeca. El reloj fue, en su momento, el único complemento admitido en la moda masculina. Hoy pocos lo llevan. Es casi anacrónico ver a un hombre remangarse la camisa para levantar el puño y mirar la hora con gesto decidido… A ellas les gustaba y a nosotros nos hacía inmensamente masculinos e interesantes… Coronado aún lo lleva… Sin embargo, en algunos momentos, en planos cortos, la barbilla del actor muestra un ligero temblor, una asomo de dudas que no nos permite auparlo al lugar que hoy ocupa Clint Eastwood. No, definitivamente, José Coronado no es el hombre que necesitamos.

El líder de VOX también aparece en la lista. Santiago Abascal tiene una imagen potente y masculina. Y podría ser perfectamente el Hombre que necesitamos. Desde luego se ajusta mucho más a lo que buscamos que los políticos de la izquierda. Y es que hay que tener mucho cuidado con la izquierda… Seguro que con Abascal no se darían en nuestro país situaciones como las que se dan en Alemania o en Suecia. En el país germano existe un auténtico debate social entre los sitzpinklers y los stehpinklers, para los primeros, los hombres deben sentarse para miccionar, mientras los segundos defienden el derecho de los hombres a mear de pie. Seguro que con Abascal nadie se atrevería a intentar transformarnos en sitzpinklers… A cambio, tendríamos que aguantar el discurso discriminatorio y manipulador del político de ultraderecha. Y, sinceramente, creo que la esencia del Hombre no se debe construir sobre la manipulación, que tan habitual resulta en el líder de VOX. Así, sin pensar mucho, me vienen a la cabeza las palabras del dirigente de VOX afirmando que los votos de los ciudadanos de izquierdas no tienen valor por no ser capaces de distinguir las palomas de las tórtolas… Es un comentario estúpido más propio de un ornitólogo o de un dependiente de una tienda de pájaros que de un Hombre de los de verdad. Además, solo se me ocurre una cosa menos masculina que el movimiento de caderas de Bisbal, y es trabajar de dependiente en una pajarería… No. Definitivamente, Santiago Abascal no sería un digno sucesor de Clint Eastwood. (Adjuntamos vídeo, por si las dudas, con la diferencia entre palomas y tórtolas: aquí).

Y el listado sigue y sigue: Bruce Willis, Vladimir Putin, Miguel Bosé, Hulk Hogan, Volodímir Zelenski, Mike Tyson, Ramoncín y así hasta llegar a un nombre escrito en mayúsculas y con una tipografía que lo destacaba sobre los demás… Pablo Und Destruktion.

Pero… ¿quién era Pablo und destruktion? Lo busqué en Google. Rostro duro de mirada fija, bigote de otra época y pelo cortado a navaja. Camisa abierta, chaquetón tres cuartos en tonos sobrios y recias botas de cuero desgastado. Al parecer, el tipo se hacía llamar a sí mismo trovador, se declaraba amante del pasado y convencido anticapitalista.

¿Cómo sería su voz? Estaba seguro de que no podía ser dulce ni delicada… Y no lo era. Potente, masculina, abigarrada. No podía dejar de escucharla entrando en un bucle del que no salí en horas…

Aquí la dejo para que ustedes, si tienen a bien, la escuchen. Una versión acertada, potente y varonil del legendario Amsterdam de Jaques Brel. Disfrútenla y acérquense al puerto de Gijón…

En el puerto de Gijón
Cuando yo era pequeño
Los marinos silbaban al cielo y al infierno
En cada bar, un vaso
En cada calle, una chica
El resto de Gijón envidiaba su risa

En el puerto de Gijón
Ahí andaba Rambal
Por las noches de hembra
Por el día de chaval
Bromas, sexo y delito
Verdadera bondad
Mucho más que un marica, un héroe nacional

En el puerto de Gijón gritaban pescaderas
Tan fuerte que caían niños de sus caderas
Al salir de los cuerpos no lloraban jamás
Levantaban barbilla y se echaban al mar

En el puerto de Gijón
No entraba la madera
Chigreros y macarras tenían sus propias reglas
Escritas a navaja en ventanas y puertas
Te quiero tanto Loli que me hierven las venas

En el puerto de Gijón hacían lo que querían
La rula estaba llena de caballo y lubina
No me convenceréis, y yo lo vi de pequeño
Eso era libertad, lo de ahora aburrimiento

En el puerto de Gijón se caían las paredes
Saludaban, riendo, putas en los burdeles
Preguntad a Rambal si lo veis en el cielo
Mejor diez puñaladas que un minuto con miedo

En el puerto de Gijón todo ha cambiado mucho
Solo importa el dinero, ¿dónde quedó el orgullo?
Era lo que querían, malditos europeos
Volvernos puritanos, blandos, gordos y muermos

En el puerto de Gijón ahora andan los puristas
Haciéndole mil fotos al árbol de la sidra
Esto era el progreso, esto era nuestra vida
Que se muera el civismo y viva Cimadevilla

Sebastián Solana (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

Rosalía de Castro ( n. Santiago de Compostela-1837 / m. Iria Flavia-1885).

ADIÓS, RÍOS ; ADIÓS FONTES-, del libro “Cantares gallegos”-1863.

Adiós, ríos; adiós fontes;

Adiós, regatos pequenos;

Adiós vista de meus ollos

No sei cándo nos veremos.

 

Miña terra, miña terra,

terra donde me eu criéi,

hortiña que quero tanto,

figueiriñas que prantéi,

 

prados, ríos, arboredas,

pinares que move o vento,

paxariños piadores,

casiña do meu contento,

 

muiño dos castañares,

noites craras  de luar,

campaniñas trimbadoras

da igrexiña do lugar,

 

amoriñas das silverias

que eu lle daba ó meu amor,

caminiños entre o millo,

¡ adiós, para sempre adiós!

 

¡Adiós, groria ¡¡ Adiós, contento!

¡Deixo a casa onde nacín,

deixo a aldea  que conoso

por un mundo que no vin!

 

Deixo amigos por estraños

Deixo a veiga polo mar;

Deixo, en fin, canto ben quero…

¡Quién pudiera no o deixar!

… … … … … … … … … … … … …

 

Mais son probe e, ¡mal pecado!

a miña terra n-é miña,

que hastra lle dan de prestado

a beira por o que camiña

ó que nacéu desdichado.

 

Téñovos, pois, que deixar,

Hortiña que tanto améi,

fougueriñia do meu lar,

arboriños que prantéi,

fontiña do cabañar.

 

Adiós, adiós, que me vou,

herbiñas do camposanto,

donde meu pai se enterrón

herbiñas que biquéi tanto,

terriña que nos crióu.

 

Adiós, Virxe  da Asunción,

branca como un serafín:

lévonos no corazón;

pedídelle a Dios por min,

miña Virxe de Asunción.

 

Xa se oíen lonxe,moi lonxe,

as campanas do Pomar;

para min, ¡ai, coitadiño!

nunca máis han de tocar.

 

Xa se oien lonxe, máis lonxe…

Cada balada é un dolor;

Voume soio, sin arrimo…

Miña terra, ¡adiós! ¡adiós!

 

¡Adiós, tamén, queridiña…!

¡Adiós, por sempre quizáis…!

Digoche este adiós chorando

Dende a heiriña do mar.

Non me olvides, queridiña,

si morro de soidás…

Tantas leguas mar adentro…

¡Miña casiña!¡meu lar!

La lectura XXV, de mi libro de Literatura española de 2º de BUP, curso 1981-1982, es la única dedicada a una escritora, Sólo tiene dos páginas, y sin ningún ejercicio (bendita Rosalía, pues nos mandaban hacer todos, con el enunciado incluido) . Su romántico vecino de lección, el sevillano Bécquer, tiene seis páginas de estudio, y otra de ejercicios, con comentario de texto de cinco preguntas, dos preguntas de contenidos, una disertación oral y una disertación escrita. 

Santa Teresa de Jesús, tiene una página, media doña Emilia Pardo Bazán, y algunas líneas Gertrudis Gómez de Avellaneda, Carolina Coronado, Fernán Caballero y Carmen Laforet. Cita a Rosa Chacel,  a Ana María Matute, Dolores Medio, Elena Quiroga, Mercé Rododera y Aurelia Capmany. 

 A la nobel chilena Gabriela Mistral le cuento diez líneas, y dos para la argentina Alfonsina Storni, y otras tantas a la uruguaya  Juana de Ibarbourou. Otro día con más tiempo cuento las literatas hispanas en los nuevos libros de la ESO.

Rosalía de Castro, escritora posromántica y puente en sus relatos y breves novelas del realismo hispano, con breve y honda poética: “Cantares gallegos” y “Follas novas”, en su lengua materna y “En las orillas del Sar”, en castellano.  

El poema elegido, es romántico, por la morriña de la tierra amada , dejada y evocada, pero también social  y ecologista, pues anticipa el problema del mundo rural abandonado. La vida feliz estuvo en la infancia, y junto a la infancia el paisaje de la niñez. La vida nueva está en las ciudades de la patria, o en las ciudades americanas de la emigración, pero no es el mismo paisaje de prados, de montes, de fuentes…Son calles, son rascacielos, es prisa, es atasco y contaminación.

Para sentir el verso profundo de nuestra gallega universal, debemos leer sus poemas o escuchar al gran cantautor Amancio Prada en su disco “Rosas a Rosalía”, y las versiones musicadas de los poemas de la autora. Durante dos cursos, hace ya una docena de años, estuve destinado en la Sección de Cantavieja, en pleno Maestrazgo turolense romántico, realista y vacío  a la vez.  Cuántas veces, a la vez que contaba con los coches que me cruzaba de Utrillas a la capital de las montañas del sur de Aragón, llevaba de hilo musical el disco de Amancio Prada.  La música y el silencio de la España despoblada conseguían una buena armonía.

Recuerdo que “Adiós ríos, adiós montes…”, era título de canción cantada en campamentos y mi grupo de scouts. Y en colegios. Ahora no se canta en las clases. Son los nuevos métodos y tiempos.  Los ríos no son tan caudalosos, las “fontes”, se han secado, y en muchos prados quieren poner placas fotovóltaicas. Añoramos, algunos, los viejos prados, las “arboredas” donde aún pudimos cantar junto a una hoguera, es decir que Rosalía, romántica o realista,  debes saber que tus poemas están vigentes.

Repaso mis lecturas y mi biblioteca. En algo estamos mejor: sólo con las autoras aragonesas  actuales podría hacer un manual tan extenso en 2023, como aquel que tuve que estudiar a comienzos de los ochenta. De memoria.: Ángeles de Irisarri, Magdalena Lasala, Encarnación Ferré, Luisa Llagostera, Rosa Mª Arcal, Luisa Gabás, Irene Vallejo, Ángela  Labordeta, Eva Puyó,  Aloma Rodríguez, Luzia Lascorz, Chuana Coscojuela,  Vitoria Nicolás, Cristina Grande, Ana María Navales, Ana Alcolea…

Os dejo, amigos  y amigas, dos trabajos: traducirme el poema de Rosalía al castellano, y empezar a hacer un manual  de escritoras aragonesas: por lo menos desde Ana Abarca de Bolea a Irene Vallejo. Yo les digo que ninguno de estos deberes lo voy a presentar en plazo y forma.

Francisco Javier Murillo Esteban (Departamento de Geografía e Historia)

 

‘TQG’

Shakira & Karol g

Shakira lo ha vuelto a hacer. Apenas un mes después del polémico lanzamiento de la ‘Session 53’ con Bizarrap ‒ ‘clara-mente’ dedicado a su ex Gerard Piqué y su ‘nueva bebé’ Clara Chía‒ Karol G saca un nuevo single en colaboración con la cantante que parece seguir la tónica general de ‘Te felicito’, ‘Monotonía’ y la ‘Session 53’. La letra no tiene desperdicio: 

KAROL G

La que te dijo que un vacío se llenó

con otra persona te miente

Es como tapar una herida con maquillaje

no se ve, pero se siente

Te fuiste diciendo que me superaste

y te conseguiste nueva novia

Lo que ella no sabe es que tú todavía

me estás viendo todas las historias

ESTRIBILLO:

Bebé, ¿qué fue?

no pues que muy tragadito (tragadito)

Qué haces buscando melao

si sabes que yo errores no repito (papi)

Dile a tu nueva bebé

que por hombres no compito

Que deje de estar tirando

que al menos yo te tenía bonito

SHAKIRA

Verte con la nueva me dolió

pero ya estoy puesta pa’ lo mío

Lo que vivimos se olvidó

y eso es lo que te tiene ofendido

Y hasta la vida me mejoró

por acá usted ya no es bienvenido

Lo que tu novia me tiró

eso no da ni rabia yo me río (yo me río)

KAROL G

No tengo tiempo pa’ lo que no aporte

ya cambié mi norte, haciendo dinero como deporte

Llenando la cuenta, los shows, el parking y el pasaporte

estoy más dura, dicen los deportes

SHAKIRA

Ahora tú quieres volver, se te nota (mmm sí)

espérame ahí, que yo soy idiota

KAROL G

Se te olvidó que estoy en otra

que te quedó grande la bichota

[ESTRIBILLO]

SHAKIRA

Tú te fuiste y yo me puse triple M

más buena, más dura, más level

KAROL G

Volver contigo never, tú eras la mala suerte

porque ahora las bendiciones me llueven

Y quieres volver, ya lo suponía

dándole like a la foto mía

SHAKIRA

Tú buscando por fuera la comida

yo diciendo que era la monotonía

Y ahora quieres volver, ya lo suponía

dándole like a las fotos mías (a las fotos mías)

KAROL G

Te ves con tu nueva vida pero

si ella supiera que me buscas todavía

[ESTRIBILLO]

KAROL G

Mi amor es que usted se alejó mucho

Y ya de lejos no veo, bebé

SHAKIRA

TQM, pero TQG…

Barranquilla, Medallo

El título, TQG, hace referencia a las siglas de ‘Te Quedé Grande’, frase que ya aparece en la sesión junto a Bizarrap cuando Shakira dice “yo a ti te quedé grande, por eso estás con una igualita que tú”. Al parecer, el productor ha reconocido como seña de identidad la costumbre de anticipar títulos de próximos lanzamientos disfrazados en las letras de sus canciones.

A golpe de reggaeton y ritmos latinos, ésta sería la nueva entrega que cierra dos ciclos de desamor: por un lado, la ruptura entre Shakira y Piqué, y por otro, la de Karol G y el cantante Anuel AA, quienes también mantuvieron una relación amorosa un tanto turbulenta. 

Tal y como Karol G admitió en una reciente entrevista con Pablo Motos en el programa El Hormiguero, Shakira le pidió expresamente a la cantante elegir los versos de la letra con los que más se identificaba, con frases tan sugerentes como  “verte con la nueva me dolió”, “hasta la vida me mejoró, por acá usted ya no es bienvenido” o “tú buscando por fuera la comida y yo diciendo que era la monotonía”.

Mientras unos dicen que es un canto al feminismo y al empoderamiento femenino ante la adversidad, otros sólo ven en las letras de estas canciones el ataque gratuito de mujeres despechadas contra las figuras de sus ex. Sea como fuere, la verdad es que estamos disfrutando mucho de canciones muy pegadizas llenas de controversia, que, visto lo visto, y tras las ganancias generadas a nivel económico y musical, todo indica que tenemos salseo para rato. 

María Batlle (Departamento de Inglés)

 

UN PERRO ANDALUZ (Delaossa)

Un perro andaluz es el primer disco en solitario del rapero español Daniel Martínez de la Ossa, mejor conocido por su nombre artístico Delaossa. Como su propio nombre advierte, éste está inspirado en la película homónima de Luis Buñuel, pero no tanto en su contenido, sino en su estética.

Éste es un disco dedicado a su barrio, El Palo, un barrio marinero en el este de Málaga, en el que cuenta las vivencias y experiencias de aquellos que viven en él. A través de él, Delaossa busca asentarse en el género del rap español como una gran figura, tras su éxito con su grupo Space Hammu, hablando con la crudeza y la chulería que caracteriza su estilo, pero sin perder la humildad y abordando temas mundanos y corrientes como la familia y los amigos o la lealtad entre otros.

Para la realización del disco, el artista andaluz contó con la ayuda de J.Mood para desempeñar la tarea de la producción musical, siendo este el autor de las bases que acompañan las letras de los doce temas de los que consta el disco.

En Intro se realiza una introducción, valga la redundancia, , sin entonar ni rimar apenas, de lo que se va a hablar en el disco, siendo los tres principales pilares del contenido del mismo la humildad, en contraste con el éxito, el dinero y los objetivos ambiciosos, y la pérdida del norte y del control de la situación en la que tod esto puede derivar, las raíces, siendo El Palo el eje capital de todo, al que rodean la familia, los amigos y la gente que vive aún en su barrio y que se gana la vida como puede, y las influencias culturales y sociales, tanto como de la música (obviamente), teniendo el reggaeton y el rap americano un gran peso, como del ámbito cinematográfico o de la pintura.

Durante el resto del disco se repiten todos estos temas ya nombrados, como en Mil en Multas, Ganar Lana o Debut y Hat Trick, dónde se habla de la lealtad y la modestia a pesar del prestigio, como en Dicen de mí, Ya Lo Se o Tommy Hill, en los que se aborda el mundo de la gente del barrio, los amigos y la familia, apuntando alto y con ambición en sus objetivos, pero manteniendo una filosofía trabajadora y respetuosa, o como en Let It Go, en Es Peligroso Asomarse al Interior, en Pura Sangre o en San Pedro,  en los cuales se apercibe del mundo de la fama, sus riegos y sus excesos y su alto riesgo a cometer errores y olvidar quién eres, de dónde vienes, y hacía dónde y con qué objetivo vas.

Finalmente, La Función, último tema del proyecto audiovisual, supone un broche de oro a esta obra artística, con una represenatción de la máxima expresión del estilo directo, clásico y simbólico de Delaossa, plagado de comparaciones, metáforas y tériminos anglosajones, resumiendo su situación personal del momento y pronosticando el futuro de su trayectoria musical con ambición, humilde pero orgulloso.

En resumen, Un Perro Andaluz fue, y es para quién no lo conozca aún a día de hoy, una carta de presentación del artista Delaossa, presentando su estilo tal y como es y hablando de donde viene y lo que le representa y de sus valores, cimentados en la humildad y el trabajo. Un proyecto encomiable que mejora con el tiempo y que lo único que hace es darle la razón al rapero y consagrarlo como una leyenda del género en español.

Mario Onrubia (2º de Bachillerato)

 

BLAS DE OTERO. “Noticias de todo el mundo” (del libro de poemas “Que trata de España”, 1964)

A los cuarenta y siete años de mi edad,

da miedo decirlo, soy solo un poeta español

(dan miedo los años, lo de poeta, y España)

de mediados del siglo XX. Esto es todo.

¿Dinero? Cariño es lo que yo quiero,

dice la copla. ¿Aplausos? Sí, pero no me entero.

¿Salud? Lo suficiente. ¿Fama?

Mala. Pero mucha lana.

Da miedo pensarlo, pero apenas me leen

los analfabetos, ni los obreros, ni

los niños.

Pero, ya me leerán. Ahora estoy aprendiendo

a escribir, cambie de clase,

necesitaría una máquina de hacer versos,

perdón, unos versos para la máquina

y un buen jornal para el maquinista,

y sobre todo, paz,

necesito paz para seguir luchando

contra el miedo,

para brindar en medio de la plaza

y abrir el porvenir de par en par,

para plantar un árbol

en medio del miedo

para decir <<buenos días>> sin engañar a nadie,

<<buenos días, cartero>> y que me entregue una carta

en blanco, de la que vuele una paloma.

                                         (Blas de Otero-1964)

a) Recuerdos: 

Hace casi tantos años, como reivindica el poeta, tal vez leí este poema, sacado de mi libro de texto de 2º de BUP. No entró para examen, por que no llegamos. El subrayado, técnica considerada moderna, hace cuarenta y tantos, se queda en Lorca. Ya no dio tiempo ni para Alberti, ni  para Cernuda, ni para Miguel Hernández, y menos para Blas de Otero, que era el último seleccionado de los modernos poetas castellanos. Por supuesto, quedan inmaculadas las páginas de los iberoamericanos (César Vallejo), y los representantes de las otras lenguas patrias: Salvador Espriu (Cataluña), Celso Emilio Ferrerio (la eterna Galicia),  y Gabriel Aresti (en vasco).

Como teníamos una hora de clase al día de “Literatura española”, y del resto de temas, eso sí, estaban hechas todas las lecturas y todos los “comentarios de texto”, yo aprendía leyendo y descubriendo los autores que, como la “Guerra Civil”, jamás nos explicaron por falta de tiempo. Esto era, por que entre cuarenta y tantos en clase, las posibilidades de que te preguntasen tu “comentario de texto” eran escasas, y podías invertir el tiempo en repasarte lo que no entraba para el examen. Así descubrí la literatura.

 Mi primer libro de poemas fue el libro de texto, de Fernando Lázaro Carreter y Vicente Tusón “Literatura española”, 2º de B.U.P (Bachillerato Unificado Polivalente), editorial Anaya (tapa azul).

b) DEBERES: “Para mañana, señor Murillo, por estar leyendo lo que no debe del libro, tendrá que hacer un esquema de Blas de Otero.” A mano. No han llegado ordenadores a la España de 1982; en folio en blanco, sin torcerse. Así se prepara para la Selectividad. Frases cortas.

Lectura XLVI- Blas de Otero. Esquema páginas 436-437.

Blas de Otero, nace en Bilbao en 1916. Tiene la carrera de Derecho, pero se dedica a la poesía. Da recitales poéticos en China y Cuba (comunistas). Está afiliado al PCE. En 1979, muere en Majadahonda-Madrid.
 
 
En su poesía, hay tres etapas:

1ª. Primer ciclo: poesía “desarraigada”. Se pregunta sobre la existencia del mundo, del hombre, de Dios y de las respuestas  que da a los hombres…

Utiliza el soneto.

Los títulos de esos poemarios: “Ángel fieramente humano”, y “Redoble de conciencia”.

2º. Segundo ciclo: poesía “social”. Los poemas son para la “inmensa mayoría”, a los que buscan la “paz”, y la libertad (en el duro franquismo). Aparece el tema de “España”, la “camisa blanca de nuestra esperanza”.

Utiliza el verso libre.

Los libros de poemas de estos años: “Pido la paz y la palabra”, “En castellano” y “Que trata de España”.

3º.Tercer ciclo: desengaño por la eficacia de la poesía social en la clase trabajadora, búsqueda de nuevas fórmulas, se da cuenta de que la “inmensa mayoría” ni lee, ni le leen (cuarenta y tantos años después, poco avanzamos, Blas).

Utiliza los poemas en prosa.

Publica: “Historias fingidas y verdaderas”, “Hojas de Madrid” y “Mientras”.

Por cierto, este último editado en Zaragoza, en las Ediciones Javalambre, colección Fuendetodos, nº 7. En montones estaba, y a precio de saldo, lo compre a principios de los noventa en la Librería General (es cierto, Blas de Otero, pocos te leen).

Calificación: buen esquema señor Murillo, pero quite esas acotaciones ideológicas: “en el duro franquismo”, “poco avanzamos Blas” y nos sobra en un esquema lo que usted compró y dónde lo compró. Recuerde, las tres reglas de un esquema son : frase corta, brevedad, y sin explicaciones.

Por cierto, no nos interesa si era comunista o del PCE, o del PSOE ¿No será usted de Carrillo o Felipe González? No contesto, no me puedo significar. Bajo la mirada.

A mis cincuenta y siete, años me vuelvo a sentar en mi pupitre calasancio, con mi primer libro de poemas. Ahora sí, a leer al gran poeta español, Blas de Otero. (Yo sigo con tus poemas, te leo, Blas).

Francisco Javier Murillo Esteban (Departamento de Geografía e Historia)

IRREVERENCIA Y REVERENCIA

Hallábame en estado de catarsis lírica, típica de las tardes tontas de invierno, en donde solo llama el sofá, la manta, un chocolate caliente y la modorra de una siesta que invita a prolongarse durante todo el solsticio. En estas, una película de cine español de toda la vida, de los años en que “la Tana” bailaba la polca, de serie alfabéticamente inclasificable y de género paródico me retrotrajo a mis años mozos, de comedia fácil, de tonadillas de campamento como esta:

Los hermanos Pinzones

eran unos… marineros

que se fueron con Colón,

que era otro… marinero.

Ciertamente, tal cancioncilla del enigmático filme “Cristóbal Colón; de oficio, descubridor”, recuerda a esas rimas infantiles, con un toque naíf mínimamente picantillo, como aquella otra de unos mosquitos que, disimuladamente, satisfacían sus ganas de picar. Góngora en estado puro, mire usted…

No obstante, a todo esto, lo que yo quería era hablarles de Dostoievski. Porque, ahora sí, en otra película de culto, “Amanece, que no es poco”, le espeta el personaje de Pastora Vega al maestro: “¡Pero qué buen maestro es usted!”. A lo que este contesta: “Rural, rural nada más…”. En la memoria queda la escena en que Paco Hernández (consagrado actor de doblaje en el rol del maestro) dicta a sus alumnos un concienzudo examen sobre las ingles… y les canta a los ríos de Europa… o al mismísimo corazón:

En el cuerpo humano hay algo que es sensacional,

pues de día y de noche trabaja sin parar.

No es una máquina, tampoco es ningún motor,

solo es una víscera; se llama corazón.

¡Aleluya! ¡Se llama corazón!

Esta sangre loca, si él se detuviera,

a las pocas horas negra se volviera.

Pues si estás jugando, estudiando, o vas a dormir,

el corazón no deja de latir.

¡Causa admiración… como trabaja el corazón!

Por sus dos ventrículos y sus dos aurículas

la sangre cabalga como el malo en las películas.

Pero si algún día poco a poco deja de latir…

prepárate… que te vas a morir.

¡Qué complicación… si se te para el corazón!

El director de la película, José Luis Cuerda, aseguraba en una entrevista antes de irse al más allá (no está documentado que exista una relación de causa-efecto entre ambos hechos) que, treinta años después, le seguía asombrando la soltura con que los niños consiguieron grabar ese numerito musical en una sola sesión de rodaje. El playback es evidente. La coreografía, improvisada. Sí, bueno; presenta algunas peculiaridades gramaticales o de estilo (cuando utiliza el imperfecto de subjuntivo el lugar del condicional, o cuando rima la misma palabra en dos versos distintos). Pero creo que se puede conceder una licencia poética, pues ya lo apunta Gabino Diego, el estudiante de la universidad de Eaton: “Hablan un pijo de bien”.

Y ahora, en uno de esos días en que no sé si voy en bici o huelo bien, es mi deseo concluir este sindiós de reseña, con la tranquilidad que da saber que, aun siendo contingentes, Dios es uno y trino.

Autoría: Pseudópodo (Depto. de Lengua y Literatura).

POEMA DESIDERATA

Por: Max Ehrmann

Camina plácido entre el ruido y la prisa,

y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.

En cuanto sea posible y sin rendirte,

mantén buenas relaciones con todas las personas.

Enuncia tu verdad de una manera serena y clara,

y escucha a los demás,

incluso al torpe e ignorante,

también ellos tienen su propia historia.

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas,

pues son un fastidio para el espíritu.

Si te comparas con los demás,

te volverás vano y amargado

pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera,

por humilde que sea,

ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios,

pues el mundo está lleno de engaños.

Más no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe,

hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, la vida está llena de heroísmo.

Sé sincero contigo mismo,

en especial no finjas el afecto,

y no seas cínico en el amor,

pues en medio de todas las arideces y desengaños,

es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años,

abandonando con donaire las cosas de la juventud.

Cultiva la firmeza del espíritu

para que te proteja de las adversidades repentinas,

más no te agotes con pensamientos oscuros,

muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Sobre una sana disciplina,

sé benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo,

no menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir,

y sea que te resulte claro o no,

indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios,

cualquiera que sea tu idea de Él,

y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,

conserva la paz con tu alma

en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,

el mundo es todavía hermoso.

Sé cauto.

Esfuérzate por ser feliz.

Desiderata (VERSIÓN ORIGINAL)

Go placidly amid the noise and haste,

and remember what peace there may be in silence.

As far as possible without surrender

be on good terms with all persons.

Speak your truth quietly and clearly;

and listen to others,

even the dull and the ignorant;

they too have their story.

Avoid loud and aggressive persons,

they are vexations to the spirit.

If you compare yourself with others,

you may become vain and bitter;

for always there will be greater and lesser persons than yourself.

Enjoy your achievements as well as your plans.

Keep interested in your own career, however humble;

it is a real possession in the changing fortunes of time.

Exercise caution in your business affairs;

for the world is full of trickery.

But let this not blind you to what virtue there is;

many persons strive for high ideals;

and everywhere life is full of heroism.

Be yourself.

Especially, do not feign affection.

Neither be cynical about love;

for in the face of all aridity and disenchantment

it is as perennial as the grass.

Take kindly the counsel of the years,

gracefully surrendering the things of youth.

Nurture strength of spirit to shield you in sudden misfortune.

But do not distress yourself with dark imaginings.

Many fears are born of fatigue and loneliness.

Beyond a wholesome discipline,

be gentle with yourself.

You are a child of the universe,

no less than the trees and the stars;

you have a right to be here.

And whether or not it is clear to you,

no doubt the universe is unfolding as it should.

Therefore be at peace with God,

whatever you conceive Him to be,

and whatever your labors and aspirations,

in the noisy confusion of life keep peace with your soul.

With all its sham, drudgery, and broken dreams,

it is still a beautiful world.

Be cheerful.

Strive to be happy.

Max Ehrmann (1872-1945) escribió el poema Desiderata (literalmente “las cosas que se desean”, en latín) en 1927, pero fue publicado póstumamente por su viuda en 1948. Se trata de un regalo de buenos propósitos e intenciones a la comunidad cristiana de su congregación, que invita a ser feliz practicando el bien y evitando el egoísmo y las preocupaciones cotidianas.

¿Pero cómo pudo convertirse un folleto parroquial en un himno abiertamente hippie (traducido a más de 70 idiomas)?  ¿Cómo explicar el éxito de un anodino abogado de Harvard que además se negó en vida a publicarlo? ¿Cómo consiguió una difusión a escala mundial un panfleto que comenzó a repartir a sus amigos este descendiente de metodistas alemanes, si solo es propaganda episcopal?

Tras ser compartida especialmente en círculos libertarios y hippies en el San Francisco de 1960, como deseo de buenos propósitos, se convirtió en un referente para toda una generación e incluso llegaron a publicarse enormes carteles con el texto. Morgan Freeman lo citó expresamente mientras recordaba esos días de libertad y fraternidad espiritual.

El mexicano Arturo Benavides lo musicalizó y lo hizo muy popular en todos los países de habla hispana. Su relevancia y difusión fue tanta, que incluso la versión que hizo el locutor Les Crane obtuvo un Grammy en 1971. Un año más tarde, aprovechando el filón, la Warner Bros. Records sacaba en vinilo una versión hablada, acompañada de música psicodélica, que se hizo tan popular que entró en el top ten de ventas de Estados Unidos y Reino Unido.

Para cuando la familia se dio cuenta de los enormes beneficios que podía proporcionar Desiderata, ya se habían enriquecido muchos. Consiguieron cobrar derechos unos años, pero un tribunal de apelaciones la declaró definitivamente de dominio público en 1976. El propio Ehrmann había renunciado al cobro de copyright cuando la registró.

Lo cierto es que su éxito proviene de una confusión. Es más sugerente pensar en que su autor fue un antiguo monje, que un poeta y abogado que se dedicó plenamente a la literatura tras hacerse rico con el negocio de la carne que regentaba su familia y en la industria manufacturera de los forros (Ehrmann Manufacturing Co.). Así es como surgió la leyenda de que había sido hallado un manuscrito de un monje anónimo en el banco de la pequeña iglesia de Saint Paul, en Baltimore. Los parroquianos no cesaban de entregar copias del motivador poema de mano en mano, como símbolo de buena voluntad. Muy pronto empezó a correr el rumor de que esta tradición lleva perpetuándose entre los fieles desde 1692. ¿Cómo es posible?

Y es que una de las copias de Desiderata llegó a manos de otro pastor de Maryland, que decidió incluirla en una antología que preparaba para conmemorar la Navidad. Como referencia, anotó en su copia (que venía sin el nombre de su autor, como era frecuente) la siguiente nota: “Iglesia de San Pablo, 1692”. Le serviría para recordar su procedencia: la iglesia que le compartió el texto, con su año de fundación. Más tarde, y a raíz del éxito de estos versos llenos de buenos deseos, un feligrés consiguió finalmente que un diario la publicara, y eso aumentó la leyenda de que se trataba de un texto antiquísimo. El diario dio por hecho que el texto era del siglo XVII… y su popularidad subió como la espuma.

Lo cierto es que Ehrmann ciertamente lo había registrado ante notario en 1927, pero como se sentía halagado por la enorme difusión de su escrito, jamás pidió derechos por él. La fuerza motivadora de Desiderata era tanta, que se repartió entre los soldados americanos de la Segunda Guerra Mundial. Ehrmann moriría justamente el año que terminó la guerra, y dejó escrito en su diario:  «Debería dejar un humilde regalo, un trozo de prosa que ha alcanzado nobles honores».

Podemos buscar hoy en la red, y todavía queda rastro de la injusticia: en algunas páginas siguen silenciando a su autor, y siguen insistiendo en que Desiderata fue hallado en la iglesia de Saint Paul hace siglos. Hay incluso quien dice que, cuando Ehrmann registró el poema, lo había copiado de las paredes de la vieja iglesia, y que luego borró todo rastro de su crimen.

Hoy, en Terre Haute, Indiana, a Max Ehrmann se le conmemora con una estatua de bronce sentado en un banco, y fragmentos de Desiderata pueden leerse en una pasarela cercana mientras se pasea.

Miguel Ángel Aragüés (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

FLOWERS” de Miley Cyrus

We were good, we were gold
Kinda dream that can’t be sold
We were right ‘til we weren’t
Built a home and watched it burn

Mm, I didn’t wanna leave you
I didn’t wanna lie
Started to cry but then remembered I

I can buy myself flowers
Write my name in the sand
Talk to myself for hours
Say things you don’t understand
I can take myself dancing
And I can hold my own hand
Yeah, I can love me better than you can

Can love me better
I can love me better, baby
Can love me better
I can love me better, baby

Paint my nails, cherry red
Match the roses that you left
No remorse, no regret
I forgive every word you said

Ooh, I did not wanna leave you, baby
I didn’t wanna fight
Started to cry but then remembered I

I can buy myself flowers
Write my name in the sand
Talk to myself for hours, yeah
Say things you don’t understand
I can take myself dancing, yeah
I can hold my own hand
Yeah, I can love me better than you can

Can love me better
I can love me better, baby
Can love me better
I can love me better, baby
Can love me better
I can love me better, baby
Can love me better
Oh, I

I did not wanna leave you
I didn’t wanna fight
Started to cry but then remembered I

I can buy myself flowers (oh)
Write my name in the sand (mmh)
Talk to myself for hours (yeah)
Say things you don’t understand (never will)
I can take myself dancing, yeah
I can hold my own hand
Yeah, I can love me better than
Yeah, I can love me better than you can

Can love me better
I can love me better, baby (oh)
Can love me better
I can love me better (than you can), baby
Can love me better
I can love me better, baby
Can love me better

TRADUCCIÓN

(Éramos buenos, éramos de oro

El tipo de sueño que no se puede vender

Estábamos bien, hasta que no lo estuvimos

Construimos un hogar y lo vimos arder

No quería dejarte

No quería mentir

Empecé a llorar, pero luego recordé que yo

Yo puedo comprarme flores

Escribir mi nombre en la arena

Hablar conmigo misma durante horas

Decir cosas que no entiendes

Puedo ir a bailar sola

Y puedo sostener mi propia mano

Sí, puedo quererme mejor de lo que tú puedes

Puedo quererme mejor

Yo puedo quererme mejor, cariño

Puedo quererme mejor

Puedo quererme mejor, cariño

Pintarme las uñas de rojo cereza

Para que combinen con las rosas que dejaste

Sin remordimientos ni arrepentimientos

Perdono cada palabra que dijiste

No quería dejarte

No quería mentir

Empecé a llorar, pero luego recordé que yo

Yo puedo comprarme flores

Escribir mi nombre en la arena

Hablar conmigo misma durante horas

Decir cosas que no entiendes

Puedo ir a bailar sola

Y puedo sostener mi propia mano

Sí, puedo quererme mejor de lo que tú puedes

Puedo quererme mejor

Yo puedo quererme mejor, cariño

Puedo quererme mejor

Puedo quererme mejor, cariño)

El pasado 13 de enero la cantante estadounidense Miley Cyrus publicaba el primer single de su nuevo álbum, Endless Summer Vacation, que está previsto que salga a la venta el próximo mes de marzo. El título de la canción es “Flowers” y ha revolucionado las redes sociales, e Internet en general, debido a la cantidad de alusiones indirectas y directas dedicadas a su ex pareja, el actor Liam Hemsworth.

Dejando al margen el morbo y el cotilleo que siempre causan las relaciones amorosas de las celebridades, centrémonos en la canción en sí. “Flowers” no solo es una canción sobre la ruptura de una relación de pareja. La canción ha superado la fase de dolor y rencor, dejando atrás comparaciones con otras personas y sin sacar a relucir problemas del pasado.

En cambio, lo que tenemos es a una persona que lo ha pasado mal, pero que ha conseguido pasar página centrándose en quererse y cuidarse a sí misma. Cyrus nos presenta un himno de superación y un canto al amor propio, algo que solemos dejar de lado, cuando deberíamos trabajarlo más, pues citando a RuPaul: “If youcan’t love yourself, how in the hell you gonna lovesomebody else?” (Si no te quieres a ti mismo, ¿cómo vas a querer a otra persona?).

https://www.youtube.com/watch?v=G7KNmW9a75Y

Isabel Martínez (Departamento de Inglés)

 

«… la mujer que tiene los pies hermosos

sabe vagabundear por la tristeza.»

Mario Benedetti, «Pies hermosos» (Fragmento)

No había sido agraciada

con cinturita de avispa,

por alta no destacaba,

sus pechos no bamboleaban,

al irse no deslumbraba,

sus cabellos no danzaban,

sus ojos no encandilaban.

¡Pero Dios sí le había dado

unos pies que eran un canto!

De sus pies quedó él prendado,

se quedó anonadado:

la desnudó sin tocarla,

sólo con puro mirarla,

al descalza descubrirla.

De refilón un buen día

desde la vidriera fría

la vio en la zapatería

en el preciso momento

en el que descalzó sus pies;

sin olerla, sin rozarla,

la amó parada y en pata.

Este curioso poema de Mario Benedetti nos muestra el inusual, pero cada vez más habitual, mundo del fetichismo en el ámbito amoroso. Qué mejor forma de comenzar esta reseña que descubriendo a mis queridos lectores quién es ese Mario Benedetti.

Estoy segurísima de que todos los lectores saben qué es el fetichismo, pero…, por si acaso me remitiré al Diccionario de la Real Academia Española de la lengua para aclararlo. Así, se habla de fetichismo como una atracción sexual o amorosa que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano, o prenda relacionada con él, como objeto de excitación y deseo.  

Mario Benedetti Farrugia nació en Tacuarembó en 1920 y murió en Montevideo en 2009. Fue escritor, poeta y dramaturgo, formando parte de la Generación del 45. Su producción literaria fue inmensa, más de ochenta libros, algunos traducidos a multitud de idiomas. En su testamento dejó creada una fundación a su nombre para preservar su obra, apoyar a la Literatura y luchar por los derechos humanos en Uruguay.

Centrándonos ahora en el poema, mejor dicho, en este fragmento del poema, es a primera vista observable que el autor tiene una percepción un tanto curiosa sobre esa parte del cuerpo femenino, los pies.

Comienza el poema describiendo el físico de una mujer, aparentemente nada atractiva, pasea desde su cabeza hasta sus tobillos desvirtuando cada una de sus cualidades físicas. En la segunda estrofa, de repente, aparece la misma dama equiparada con un canto, todo gracias a sus pies, tan bellos para el poeta que es capaz de desnudarla con la imaginación a través de ellos. Acaba el poema contando cómo fue el inicio de esa relación, desde el exterior de una zapatería contacta visualmente con unos pies que le deslumbran, hasta el punto de empezar a amarla sin olerla, ni rozarla.

En cuanto la forma del poema observamos sin mucho esfuerzo cómo el autor juega con versos de arte menor y variadas rimas a lo largo de sus estrofas, asonantes y consonantes alternan con algún verso suelto, otorgando al poema de musicalidad y ritmo indiscutible.

Hasta hoy nunca había pensado que yo podía enamorarme de unos pies, yo no lo he hecho, pero he de reconocer que desde que leí este poema de Benedetti no hay pie que se escape de mi vista.

Marimar Castro (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

Ya te presentamos hace unas semanas una selección de poemas extraños que juegan con la repetición de las mismas vocales, consonantes, o con la ausencia obligatoria de alguna de estas. A veces, los poetas practican sus habilidades llevándolas al extremo. Puede parecer solo una actividad para pasar el tiempo, pero los resultados son muy sorprendentes, divertidos y elaborados. 

En esta segunda parte, nos fijaremos en la estructura del texto, en su organización, y verás que hay poemas que tienen… gato encerrado.

            El eco, otro recurso muy vistoso, consiste en la repetición de una palabra (o un fragmento de ella) bien a final de un verso, bien al comienzo del siguiente. Observa estos sonetos y fíjate bien en su dificultad y su extraño efecto:

EN LAS EXEQUIAS DE LA SERENÍSIMA

REINA DOÑA ANA 

Mucho a la Majestad sagrada agrada

que atienda a quien está al cuidado dado,

que es el reino de acá prestado estado

pues es al fin de la jornada nada.

La silla real por afamada amada,

el más sublime, el más pintado hado,

se ve en sepulcro encarcelado, helado,

su gloria al fin por desechada, echada.

El que ve lo que acá se adquiere, quiere,

y cuanto la mayor ventura tura,

mire que a reina tal sotierra tierra.

Y si el que ojos hoy tuviere, viere,

pondrá ¡oh mundo! en tu locura cura,

pues el que fía en bien de tierra, yerra.

FRAY LUIS DE LEÓN.

Es el amor, según abrasa, brasa;

es nieve a veces puro hielo, hielo;

es a quien yo pedir consuelo suelo,

y saco poco de su escasa casa.

Es un ardor que a quien traspasa, pasa;

y como a veces yo paselo, selo;

es un pleito do no hay apelo, pelo;

es del demonio que le amasa, masa.

Tirano a quien el Cielo inspira ira;

un ardor que si no se mata, mata;

gozo, primero que cumplido, ido;

flechero que al que se retira, tira;

cadena fuerte que aun de plata, ata;

y mal que a muchos ha tejido nido.

                        FRANCISCO DE QUEVEDO

SONETO 

Guarda, mundo, tu flaca fortaleza,

fortaleza de carne no la quiero,

quiero servir a aquél, en quien si espero

espero hará de roble mi flaqueza.

Flaqueza en la virtud es gran vileza,

vileza no consiente un caballero,

caballero en la sangre, no en dinero,

dinero, que obscurece la nobleza.

Nobleza verdadera en Dios se halla,

hállala el que a sí mismo despreciando

preciando sólo a Dios, en Él se honra.

Honra Dios a los suyos, cuando calla,

calla porque en silencio está ayudando,

dando paciencia, y honra en la deshonra.

JUAN DÍAZ RENGIFO. 

            ¿Más difícil todavía? Pues aquí tienes otras redondillas con eco, pero doble, en el último verso de cada una de las estrofas:

Nuestro ser, como es instable,

al polvo nos encamina, 

y puesto que es su doctrina 

saludable – dable – hable. 

Fija la vista en la tierra, 

y verás, cuán en su daño

quien la puerta al desengaño

que en sí encierra – cierra – yerra.

 Y a del sepulcro a las puertas

 entre el polvo a ver alcanzas,

 tantas vanas esperanzas

 que conciertas – ciertas – yertas.

                                   FR. AGUSTÍN SANZ

            Pero ya volveremos otro día con más fenómenos sonoros, y una nueva entrega de estas líneas dedicadas a curiosidades líricas, porque sus posibilidades son curiosísimas y muy efectivas.

Miguel Ángel Aragüés (Departamento de Lengua y Literatura)

 

EPITAFIO DE SEIKILOS

Sobre la superficie pétrea de una estela funeraria de mármol, se encontró hacia 1883 la que está considerada la composición musical más antigua del mundo. Se trata del Epitafio de Seikilos, un fragmento de inscripción griega que hoy sabemos fue una dedicatoria amorosa de éste hacia su mujer, Euterpe, tras su fallecimiento. 

La columna marmórea fue hallada en la actual ciudad de Aydin, cerca de Éfeso, en la actual Turquía y está fechada, según los expertos, hacia el siglo I d. C.  Su descubridor, el arqueólogo británico William Mitchell Ramsay, la custodió hasta que fue depositada en el museo de la ciudad de Esmirna. Sin embargo, años después, se le perdió la pista durante la conocida como Guerra greco-turca o el Holocausto de Asia Menor (1919-1922), en el que la ciudad se vio bastante afectada. Años más tarde, la columna apareció en casa de una anciana, que la usaba para apoyar una de sus macetas, con la base algo erosionada y el verso tallado más abajo borrado. Desde 1966, se exhibe en el Museo Nacional de Dinamarca. 

En la parte superior de la estela, puede leerse el siguiente texto, que precede al fragmento musical: 

Soy una imagen de piedra.
Sícilo me pone aquí,
donde soy por siempre,
señal de eterno recuerdo

Debajo, está la partitura del Epitafio, donde debemos entender que la parte superior nos muestra los símbolos referidos a la duración, en la parte central aparecen los sonidos y las ligaduras y abajo, estaría el texto que debía ser entonado y que se traduce así:

Mientras vivas, brilla,
no sufras por nada en absoluto.
La vida dura poco,
y el tiempo exige su tributo.

Musicalmente hablando, podemos decir que el Epitafio fue escrito para ser entonado en modo frigio, es decir, usando una escala comprendida de re a re, que en la Antigua Grecia era uno de los que imprimía un carácter más melancólico al oyente. 

En cuanto a la inscripción, diremos que sigue el sistema de notación musical que los griegos usaron desde el siglo VI a.C. hasta el siglo IV d.C., que consiste, como hemos indicado arriba, en el uso de símbolos colocados sobre las sílabas del texto. Hoy día, la notación musical que nos permite interpretar los sonidos de esta composición, sería ésta. Sin embargo, y a pesar de que existen muchas versiones que tratan de reproducir los versos allí tallados (os recomiendo que buceéis en la red para ver la disparidad de interpretaciones que existen), lo cierto es que seguimos ignorando cuestiones fundamentales como el tempo al que deben ser interpretados, así como el tipo de acompañamiento e instrumentación que en la época usarían para recitarlos.  

Lo único que pocos cuestionan es que se trata de una breve composición funeraria de corte poética, que trata de transmitir al oyente la importancia de disfrutar de la vida, de vivir cada momento como si fuese único y de ser consciente de la brevedad nuestro paso por este mundo. Así que recordad, carpe diem

Ana Lahoz (Departamento de Geografía e Historia)

Vampiros y despojos

Somos aún los pájaros difusos

que rescatan del deshecho del asfalto

frutos desheredados del consumo 

para fabricar sueños.

Somos quizá las aves que en lo oscuro

se alimentan de los rayos de su diosa

que pálidos les pinta sus semblantes

saliendo tal vez de sus embozos negros.

Somos quienes huimos de la luz

y a veces amaneceres perseguimos,

visitando tesoros escondidos

de florecer futuro.

Y volamos unidos y dispersos,

floridas sendas y tortuosos páramos

de los aires confusos del presente,

buscando entre la niebla el arco iris,

el puente que haga inexistente el precipicio

al viajar con la aurora.

(Pedro Vizcaíno)

En estos días cercanos a la Noche de ánimas, a ese encuentro entre la Vida y la Muerte que los celtas llamaron Samhain, o que en numerosos lugares de Aragón conocemos como las Almetas, nos enlazan con numerosas tradiciones como la Santa Compaña gallega, la Güestia asturiana o la Estantigua castellano-leonesa. Nos hablan de que eso que conocemos como Halloween no es un invento 100% estadounidense, sino que por supuesto es descendiente de la ya citada fiesta céltica. Pero no solo la celebración de la Muerte es algo privativo de aquella antigua civilización europea. Sin ir más lejos, en México el vecino del sur de los EEUU, se celebra como Día (o Fiestade los Muertos inspirado a buen seguro también en cultos a la Muerte que nos llevarían a mitos aztecas o incluso anteriores.

Esta reseña sin embargo no es un ensayo antropológico, sino sobre Poesía y en este caso, aunque lejanos en el tiempo los versos que encabezan este espacio, son próximos al que suscribe, ya que fueron escritos por él mismo. Remiten a otras épocas, hace ya unas que otras décadas, quizá a un otoño lejano, de aquellos en los que no era raro pasar días frescos y alguna que otra noche o madrugada que helaba las mejillas. Momentos en los que algún piso de alquiler se nutría de auténticos enseres desechados por la abundancia y que convertían en algún caso en objetos mágicos, simples mesillas o lámparas que quizá se transformarían en los protagonistas de un espacio propio. La poética del reciclaje.

No era sin embargo el mero hecho de encontrar dichos objetos, sino esa magia de las horas en las que aquellas figuras estaban casi despiert@s, cuando salían a “tomar la luna” y quizá cual vampiros se acostaban justo antes de que los primeros rayos de sol calentaran la tierra. Odiseas de resonancias valleinclanescas en las que acaso aparecían seres míticos surgidos de alguna oscura callejuela.  Esos momentos fascinantes que al igual que en las Noches de Ánimas l@s muert@s visitan a l@s viv@s, se roza la noche y el día.

Y en mitad de la oscuridad, las incertidumbres económicas, políticas, medioambientales, de aquella época…¿de todas las épocas? Un mensaje de esperanza.

Pedro Vizcaíno (Departamento de Geografía e Historia)     

 

José  Hierro (Madrid 1922-Madrid 2002).

  Yo recordaba, que hacía muchos años, había asistido a un recital de poesía de José Hierro, en Zaragoza. Rebuscando entre los libros, me aparece “La Revista oral de Poesía”, número 17 de Poesía en el Campus. Todos los años venían varios poetas a Zaragoza, a través de la Universidad e Ibercaja. Las sesiones se realizaban en el Centro de Congresos de este caja de ahorros, en su sede central de San Ignacio de Loyola, de Zaragoza. Teniendo granpredicamento entre los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, y entre el público en general, pues generalmente se llenaba la sala de conferencias.

Además había guardado el tríptico, donde se anunciaban las sesiones del curso 1991-1992. Inaguraba Hierro, y le seguían Diego Doncel, Mª Victoria Atienza, Jon Juaristi, y finalizaban con Luis Alberto de Cuenca. El día fue el martes 21 de enero de 1991, a las 19,30 horas. Por lo tanto no me acuerdo del frío zaragozano, pero debió ser durante un permiso, pues estaba acabando de servir a la patria en Jaca.

 

Se entregaba un librillo, donde aparecían breves artículos de  intelectuales sobre la poética de Pepe Hierro, y se añadía una pequeña antología del autor. Se comenzaba una presentación, y en este caso, para mi sorpresa ésta fuerealizada, por uno de mis profesores de Literatura en la Facultad, Gonzalo Corona Marzol, que luego publicó la “Antología” de José Hierro, en la colección Austral. José Hierro comentó su idea de la poesía, y algunos episodios de su vida. El propio poeta, con su voz radiofónica, leyó algunos  de sus versos. Me impresionó. Luego con el público, se establecía un turno de preguntas con el autor. Admito, que sabía de Hierro, pero no había leído nada. Desde esta sesión, hace treinta y un años, es uno de mis poetas favoritos. 

Dos hechos de su biografía voy a mencionar por su significado. Acabada la Guerra civil, en 1939, es detenido, en una de las visitas a su padre a la cárcel, acusado de pertenecer a una red que ayuda y de pasar información a los presos republicanos. El poema seleccionado: “Canción de cuna para dormir a un preso”, tiene que ver con esta mala experiencia vital. 

En 1981, recibe el primer Premio de las Letras Príncipe de Asturias, y es el encargado de realizar el discurso en nombre de todos los premiados. En su discurso hace un elogio a la democracia y a la cultura. Meses antes había sido el fallido golpe de Estado de Tejero. Fue una gran lección para un príncipe. Este viernes se vuelven a entregar los premios Princesa de Asturias en Oviedo. El discurso de José Hierro para mi, está a la altura del discurso de don Miguel de Unamuno, en Salamanca, aquel de : venceréis, pero no convenceréis”.  Del discurso de Hierro, destaco estas líneas:

“ Las dictaduras ponen la cultura, una sola, la suya, al servicio de su política. Las democracias se ponen al servicio de la cultura, la aceptan como es. En el fondo es una tarea inteligentemente política”.

Poema seleccionado:

  “Canción de cuna para dormir a un preso”.

   La gaviota sobre el pinar.

 (La mar resuena).

Se acerca el sueño. Dormirás,

Soñarás, aunque no lo  quieras.

La gaviota sobre el pinar

goteado todo de estrellas.

Duerme. Ya tienes en tus manos

el azul de la noche inmensa.

No hay más que sombra. Arriba, luna.

Peter Pan por las alamedas.

Sobre ciervos de lomo verde

la niña ciega.

Ya tú eres hombre, ya te duermes,

mi amigo, ea…

Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo

sobre la luna, y la degüella.

La mar está cerca de ti,

muerde tus piernas.

No es verdad  que tú seas hombre;

eres un niño que no sueña.

No es verdad que tú hayas sufrido:

Son cuentos tristes que te cuentan.

Duerme. La sombra toda es tuya,

mi amigo, ea…

 Eres un niño que está serio.

Perdió la risa y no la encuentra.

Será que habrá caído al mar,

la habrá comido una ballena.

Duerme, mi amigo, que te acunen

campanillas y panderetas,

flautas de caña de son vago

amanecidas en la niebla.

 No es verdad que te pese el alma.

El alma es aire y humo y seda.

La noche es vasta. Tiene espacios

para volar por donde quieras,

para llegar al alba y ver

las aguas frías que despiertan,

las rocas grises, como el casco

que tú llevabas en la guerra.

La noches es amplia, duerme, amigo ,

mi amigo, ea…

 La noche es bella, está desnuda,

no tiene límites, ni rejas.

No es verdad que tú hayas sufrido,

son cuentos tristes que te cuentan.

Tú eres un niño que está triste,

eres un niño que no sueña.

Y la gaviota está esperando

para venir cuando te duermas.

Duerme, ya tienes en tus manos

el azul de la noche inmensa.

Duerme, mi amigo….

                                          Ya se duerme

Mi amigo, ea …

  Del poemario “Tierra sin nosotros”-1947. José Hierro. (en la Antología poética-1936-1998, de José Hierro, edición de Gonzalo Corona Marzol. Colección Austral, nº 306.Editorial Espasa-Calpe. 2º Edición, Madrid, 1999).

Francisco Javier Murillo Esteban (Profesor del departamento de Geografía e Historia, del Ilustre IES “La Puebla de Alfindén”._Zaragoza-Aragón-España-Europa-Mundo)

«To Autumn» 

by John Keats (1795 – 1821)

Season of mists and mellow fruitfulness

Close bosom-friend of the maturing sun
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eaves run;
To bend with apples the moss’d cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,

For Summer has o’er-brimm’d their clammy cells.

Who hath not seen thee oft amid thy store?

Sometimes whoever seeks abroad may find
Thee sitting careless on a granary floor,
Thy hair soft-lifted by the winnowing wind;
Or on a half-reap’d furrow sound asleep,
Drows’d with the fume of poppies, while thy hook
Spares the next swath and all its twined flowers:
And sometimes like a gleaner thou dost keep
Steady thy laden head across a brook;
Or by a cider-press, with patient look,

Thou watchest the last oozings hours by hours.

Where are the songs of Spring? Ay, where are they?

Think not of them, thou hast thy music too,-
While barred clouds bloom the soft-dying day,
And touch the stubble-plains with rosy hue;
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking as the light wind lives or dies;
And full-grown lambs loud bleat from hilly bourn;
Hedge-crickets sing; and now with treble soft
The red-breast whistles from a garden-croft;

And gathering swallows twitter in the skies.

“Al otoño”

Autor John Keats (1795-1821)

Estación de la bruma y la dulce abundancia,

gran amiga del sol que todo lo madura,
tú que con él planeas cómo dar carga y gozo
de frutos a la vid, bajo el pajizo alero;
cómo doblar los árboles musgosos de las chozas,
con peso de manzanas, y sazonar los frutos.
y henchir la calabaza y rellenar de un dulce
grano las avellanas: cómo abrir más y más
flores tardías para las abejas, y en tanto
crean ya que los cálidos días no acaban nunca,

pues les colmó el estío sus pegajosas celdas.

¿Quién, entre tu abundancia, no te ha visto a menudo?

A veces, el que busque fuera, podrá encontrarte
sentado en un granero, en el suelo, al descuido,
el pelo suavemente alzado por la brisa
algo viva; o dormido, en un surco que a medias
segaron, al aliento de las adormideras,
mientras tu hoz respeta trigo próximo y flores
enlazadas. Y a veces, como una espigadora,
enhiesta la cargada cabeza, un riachuelo
cruzas; o junto a algún lagar de sidra, velas

pacientemente el último fluir, horas y horas.

¿Dónde están las canciones de primavera? ¡Sí! ¿Dónde?

Ni pienses más en ellas, pues ya tienes tu música,
cuando estriadas nubes florecen el suave
morir del día y tiñen de rosa los rastrojos;
entonces el doliente coro de los mosquitos
entre sauces del río se lamenta, elevándose
o bajando, según el soplar de la brisa;
y balan los crecidos corderos en los montes;
canta el grillo en el seto; y ya, con trino blando,
en el jardín cercado, el petirrojo silba

y únense golondrinas, gorjeando, en el cielo.

Chanson d’automne (Paul Verlaine, 1844-1896)

Les sanglots longs
Des violons
De l’automne
Blessent mon cœur
D’une langueur
Monotone.

Tout suffocant
Et blême, quand
Sonne l’heure,
Je me souviens
Des jours anciens
Et je pleure ;

Et je m’en vais
Au vent mauvais
Qui m’emporte
Deçà, delà,
Pareil à la
Feuille morte.

.Canción de Otoño (Paul Verlaine, 1844-1896)

Los largos sollozos
De los violines
Del otoño
Hieren mi corazón
Con monótona
Languidez

Todo sofocante
Y pálido, cuando
Suena la hora,
Yo me acuerdo
De los días de antes
Y lloro

Y me voy
Con el viento malvado
Que me lleva
De acá para allá,
Igual que a la                                                                                                                    

Hoja muerta

Parece que por fin llega el Otoño, después de este veroñoveranillo de San Miguel prolongado, veranillo del membrillo o Indian summer. Estación evocadora donde las haya y en ocasiones quizá más poética… ¿y hermosa que la Primavera? 

Menos dinámica y alegre en buena medida, pero con esa magia de los encendidos rojizos de, los vivos ocres los amarillos lánguidos, la luz de la vida se  transforma. Ya no posee esa viveza lujuriosa de la Primavera, esa savia que sin apenas darnos cuenta espolea las hormonas, pero se introduce sin embargo en nuestra sangre de otra manera, quizá con un hechizo imperceptible.

En este caso he escogido dos poemas que me han resultado significativos de la presente estación del año:

Uno del romántico inglés John Keats, (nacido precisamente en el día de Halloween de 1795) que incluyó en Odas de Keats de 1819 y que surgió tras una caminata en una tarde otoñal que llevó a cabo cerca de Winchester. Tiene un sentido de optimismo dentro de ese gusto inglés de ensalzamiento de lo rural, desde un punto de vista descriptivo, positivo, casi de alabanza de lo abundante, de las imágenes de una rica Inglaterra que ya estaba ofreciendo un modelo productivo al Mundo. Eso, lejos de restarle encanto, colorea todavía más esa descripción que nos sugiere evidentemente una suerte de Locus amenus británico, anticipándose en unas décadas a las imágenes de los pintores prerrafaelitas o que nos recuerda Lejos del mundanal ruido, novela de Tomas Hardy. Ayuda a este hecho, la constante musicalidad y aliteración de los versos que le confieren casi un aire saltarín a la citada descripción.

Algunas interpretaciones del mismo son diversas desde una discusión de  la muerte hasta la crítica a la represión en una manifestación en Manchester. En cualquier caso esa visión casi anacreóntica de la campiña inglesa durante el otoño queda patente. Además hay que destacar que gran parte de la crítica, lo ha considerado uno de los poemas más perfectos de la Literatura inglesa. 

El segundo poema es el del escritor simbolista francés Paul Verlaine. Pertenece a su obra Poemas saturnianos, publicados en 1866. El carácter de este poema, a pesar de centrarse en la misma circunstancia y momento del ciclo natural, es claramente más melancólico. La musicalidad, la aliteración aquí, son también de una intensidad patente, pero en este caso nos llevan, a un sentimiento mucho más desolado. La desazón del poeta se refleja de manera clara en las imágenes que sugiere. Más que descriptivas, se narran aquí las impresiones a modo de sensaciones y recuerdos de Verlaine que a través de la sugerencia de sentimientos, escenas e incluso tonalidades nos transmite un vacío, una soledad y tristeza absolutas.

Bien. Dos propuestas poéticas del mismo siglo, aunque de estéticas y sentimientos distintos para dar la bienvenida al Otoño quizá más anhelado en décadas.

Pedro Vizcaíno (Departamento de Geografía e Historía)

LA ROSA DE LOS VIENTOS

En esta ocasión voy a tratar en nuestra semanal sección de un librito estupendo para todo aquel al que le apetezca acercarse a los más grandes (o, cuan al menos, a algunos de ellos) poetas de nuestras letras. La rosa de los vientos es una popular antología, editada por Vicens-Vives, que, ilustrada por Jesús Gabán, propone textos de Miguel Hernández,Rubén Darío, José de Espronceda, Gustavo Adolfo Bécquer, Ángela Figueroa o Pablo Neruda.

Un recorrido muy ameno y variado, con didáctica vocación (el librito contiene una serie de actividades escolares en su parte final), que sirve tanto para rememorar a algunas de las más clásicas de las plumas como para descubrirlas por vez primera.

Antología para niños, y no tan niños, donde se dan la mano el dramatismo de Lorca y el humor de Gómez de la Serna. Un paseo por la lírica de diversas épocas que, como quien no quiere la cosa, ha acabado convirtiéndose en un pequeño “best seller” de nuestra literatura.

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

Emily Dickinson 

(Amherst, Estados Unidos, 1830-1886)

POEM 288 

I´m Nobody! Who are you? 

Are you – Nobody – Too? 

Then there´s a pair of us? 

Don´t tell! They´d advertise – you know! 

How dreary- to be- Somebody! 

How public – like a Frog – 

To tell one´s name – the livelong June

To an admiring Bog!

Yo no soy nadie. ¿Quién eres tú?

¿También eres nadie?

¡Entonces ya somos dos!

¡No lo digas! Lo pregonarían, ya sabes.

¡Qué aburrido ser alguien!

¡Qué ordinario! Estar diciendo tu nombre,

como una rana, todo el mes de junio,

a una charca que te contempla.

Cada vez que pienso en mis años como estudiante universitaria, recuerdo con nostalgia mis clases de literatura inglesa y norteamericana. Siempre he sido más de novela, pero si me preguntas por poesía, se me viene automáticamente a la mente la misma escritora una y otra vez: Emily Dickinson.

 

¿Por qué ella? Porque era una adelantada a su tiempo. Tan humilde que ni siquiera consideraba su obra de una calidad digna de ser publicada, por lo que su fama llegó de manera póstuma a través de su hermana.  Este poema habla precisamente de esto, del anonimato y del lugar relegado de la mujer en la esfera pública. Pero primero, pongámonos en contexto. 

Emily Elizabeth Dickinson nació en Massachusetts (Estados Unidos) en 1830 y se ha convertido en una de las primeras poetisas reconocidas en la historia a nivel mundial. De la talla de Edgar Allan Poe, Ralph Waldo Emerson y Walt Wiltman, su influencia en la literatura moderna es notable, con temas existenciales relativos al amor, la muerte, la naturaleza, el feminismo o la soledad. De hecho, a mí me gusta llamarla la poeta “de clausura”, ya que parecía sufrir una especie de agorafobia que la mantenía alejada del mundo exterior, confinada en su habitación de manera voluntaria. Así que estudió casi toda su vida en casa, donde se interesó por la belleza de la naturaleza y la astronomía.

Por regla general, los versos de sus poemas son cortos, de estilo coloquial, con rimas consonantes imperfectas y reglas de puntuación de estilo libre. Esto la distinguía de los escritores de su época, que preferían la redundancia y las florituras que versaban sobre la historia, la política, la cultura o la moral. Sin embargo, ella era pasional. Es por esto que en este poema en concreto hace referencia a las pretensiones de estos personajes públicos a los que llama “ranas”, que croan sus nombres propios sin cesar para reafirmar su estatus y son continuamente aplaudidos por una “charca”. 

Me gusta que en este poema, por tanto, Emily celebra ser “nadie”, es decir, anónima. Y ya sabemos que a lo largo de la historia “anónimo” solía ser una mujer. Ella no necesitaba de halagos ni del reconocimiento de nadie para sentirse alguien, y creo que todos nos podemos sentir identificados con este poema en algún momento de nuestras vidas. Y, afortunadamente, leerla nos hace sentir importantes de alguna manera.

Como reza una de sus citas más célebres: “Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida, o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano”. 

Yo, desde luego, me quedo con ese mensaje. 

Si estáis interesados en la vida de esta maravillosa poeta, os recomiendo la película biográfica “Historia de una pasión” (Terence Davies, 2016).  

María Batlle (Departamento de inglés)

POESÍAS CURIOSAS (Primera parte)

En muchas ocasiones, los poetas se divierten jugando con el lenguaje, y se retan unos a otros para ver quién es más creativo. Es entonces cuando componen poemas muy curiosos, a veces estrafalarios, como los que vas a ver hoy y en otra próxima entrega.

JUGANDO CON NÚMEROS

El valor fónico de los números sirve para crear poemas bastante divertidos, como este moderno, de autor anónimo y dedicado a los sastres:

Yo compadezco a los sas 3,
porque de los hombres to 2
no hay otros que de más mo 2
sufran mayores desas  3.

Por eso soy su vo  0,
y si me lo permitié  6
os rogaría que fué  6
también su amigo sin 0.

Siempre humilde fue su c 1
y como viven senta 2
nunca fueron encumbra 2
en hombros de la fort 1.

No hay uno entre 89
que en mil casos repeti 2
no remiende sus vesti 2
y los ajenos re 9.

Y entre ciento no habrá 1
que haya subido a un birl 8
o haya probado un bizc 8
en su frugal desay 1.

No a los sastres acu  6
de sus percances en 1/2,
buscad a su mal re 1/2
y no a infamarlos pa  6.
(…)

El Abate Feria, el fatídico año de 1898, publicó en Zaragoza un librito llamado Aritmética humorística donde aparece este otro poema, criticando a los que especulan en la Bolsa, y que podría haberse escrito hoy:

Nadie en la Bolsa es sin 0

allí abundan los pillas 3

De allí viene el agua 0

que causa tantos desas 3

A pasos acelera 2

el oro sube, par 10

como cuatro y seis son 10

Que estamos empapela 2

jugadores no abu 6

porque el pueblo no está ch 8

y el día que nos can 6

os tragamos cual bizc 8

Bajad el oro bandi 2

mi aviso no es import 1

pues si cerrais los oí 2

no vais a quedar ning 1

Lamentablemente, el número de posibilidades que nos ofrece una rima con números es muy reducido. Será mejor jugar solo con letras y palabras. ¿Será posible hacer también algo sorprendente?

EL MENSAJE OCULTO

Seguro que sabes qué es un acróstico. Como recordarás, consiste en esconder un mensaje que se recupera uniendo la primera letra de cada verso. Lo normal es que oculten el nombre de una persona a la que se ama o se admira. El autor de este poema te resultará muy conocido, y usa las letras iniciales con las que comienzan los versos de cada estrofa para colarnos el nombre de su amada Guiomar:

¡Guay de aquel que nunca atiende

galardón por su servir!

¡Guay de quien jamás entiende

guarescer ya, ni morir!

(…)

Verdadero amor y pena

vuestra belleza me dio,

ventura no me fue buena,

voluntad me cativó;

(…)

Y estos males que he contado,

yo soy el que los espera;

yo soy el desesperado,

yo soy el que desespera;

(…)

¡Oh si aquestas mis pasiones,

oh si la pena en que estó,

oh si mis fuertes prisiones

osase descobrir yo!

(…)

Mostrara una triste vida

muerta ya por su ocasión,

mostrara una gran herida

mortal en el corazón;

(…)

Agora que soy ya suelto,

agora veo que muero;

agora fuese yo vuelto

a ser vuestro prisionero,

(…)

Rabia terrible me aqueja,

rabia mortal me destruye,

rabia que jamás me deja,

rabia que nunca concluye;

(Jorge Manrique)

Ahora que conoces el truco ¿sabrías cómo se llamaba la hermosa dama del siguiente poeta? Como pista, te diré que mires los últimos versos:

Dudo todo el bien que espero,

y si no dudo, sospecho;

nunca me veo satisfecho,

ni sospecho lo que quiero.

Ante que el mal sea venido,

bivo con pena esperando;

el bien escojo dudando,

aunque venga lo que pido.

tanto cuanto más os quiero

requiero menos provecho,

y cuando más satisfecho,

zedo queda lo que espero.

(Puerto Carrero)

A veces, el código “secreto” se oculta un poco más, y podría pasar desapercibido. ¿Ves de arriba abajo el nombre de la Virgen?

COPLA A LAS CINCO LETRAS

DE NUESTRA SEÑORA

La m madre te muestra,

la a te manda adorar,

la r por reina nuestra .

que nos tiene de salvar;

la i porque de Ihesús

ser su madre mereciste,

la a la angustia triste

cuando le viste en la cruz.

  (Vizconde de Altamira)

¿HAY LETRAS QUE SOBRAN?

La querida Gloria Fuertes es famosa por sus ingeniosos juegos de palabras. Aquí reivindica el uso de la -ñ-.

POEMA A LA EÑE

Todo tiene eñe en España.

¡hasta España!

Eñe de coño o cigüeña que nos trae,

eñe la cizaña o la guadaña que nos lleva,

eñe la niña que nos enfría,

eñe la leña que nos calienta.

Eñe la caña con que pescamos,

eñe el paño que nos calienta,

eñe el moño que aún baila jota,

eñe la maña que maña ostenta,

eñe la uña que nos araña,

eñe extremeña.

Eñe de caño de fuente,

eñe de cuña que injerta,

eñe de añicos,

eñe de mierda,

o eñe de niño, que somos todos

los que aún latimos por un poema.  

Ninguna letra es innecesaria. Todas sirven para crear casi infinitos mensajes. ¿A quién se le ocurre que nuestra vistosa –ñ- sea una letra inútil? ¿La campaña será campana, la caña será cana y la cuña será cuna?  ¿Y qué hacemos con el año? Estamos de acuerdo con Gloria Fuertes en que nada sobra, ni palabras ni letras… salvo que lo hagamos jugando.

¿Podemos hacer un poema sin verbos? Sí, si lo intentamos:

DEL AMOR.

Media noche: una calleja

de antigua cepa moruna:

por todo farol, la luna,

y Dios por toda «pareja».

Una ventana, una reja,

detrás de la reja … «alguna»,

y ante la ventana, una

canción trémula de queja …

Otro hombre… una maldición

en la callejuela sola

un grito airado: «¡Traición!»

en la sombra una pistola

y, después, un borbotón

de la gran sangre española.

(Belisario Roldán)

¿QUITAMOS O PONEMOS LETRAS?

Los lipogramas, del griego leípein (= faltar, abandonar) y gramma (= letra), prescinden de una o varias letras del alfabeto y son una tradición literaria que se remonta a los clásicos. El lipograma más antiguo que se conoce es un poema del griego Laso de Hermione (Siglo VI a. C.) titulado «Oda a los Centauros» escrito sin la letra sigma (nuestra –s-). Lamentablemente, solo nos queda el primer verso de su obra.

A lo largo de la historia de la Literatura, los lipogramas han sido muy abundantes (incluso hay letras de rap que usan hoy este recurso), pero no siempre se crearon para jugar. Se cuenta que el poeta alemán del Siglo XVIII, Gottlob Burmann, tenía fobia a la letra «r». Se dice que compuso 130 poemas sin esta letra y que, incluso, evitó usarla en su vida cotidiana.  Como imaginarás, lo pasaba fatal cuando le preguntaban por su apellido. 

Quizá el que llevó al extremo los lipogramas fue el escritor Georges Perec, que con sus amigos del grupo Oulipodecidió dedicarse en cuerpo y alma a crear una obra maestra capaz de revolucionar la literatura del siglo XX. Perec acabó escribiendo en 1969 ‘La disparition’, una novela de 297.000 caracteres en la que no empleaba ni una sola –e-. Lo normal en un texto francés de esta extensión es que hubiera aparecido al menos 50.000 veces. 

En castellano, tenemos también muchos ejemplos, como estos poemas de Sebastián Gómez Arrojo en los que se propuso no usar la –u- (el segundo, además, solo usa palabras monosilábicas):

EN LA TUMBA DE SU HERMANO 

Reconcentrando en él mi pensamiento,

mirándole – sin verle – como ansío,

con los ojos del alma, en el vacío,

padece la razón feliz tormento.

Bajo marmórea losa, latir siento

del joven y formal hermano mío

el triste corazón, ¡oh desvarío!,

y en balde lloro allí con noble intento.

Tal piedra, de la fe da idea clara

y al calor de mi ser, del bien celosa,

cada vez más se enfría y más me azara;

pero acaso volviérase ardorosa

al frío de mi ser, si yo lograra

el honor de morar bajo esa losa.

FE Y PAZ                        

A ver de Dios la faz

yo voy con fe sin Fe,

mas ir en son de paz

si voy con Paz no sé.

Fe y Paz sin ton ni son

dan el Don por el din … 

no ven el «fin» del don…

y le dan con mal fin. 

– Con Paz, sin pan, no hay fe;

con Fe no hay paz sin pan,

mas en paz, bien se ve,

tras de mí con fe van.

Paz y Fe son laidos …

la paz a Fe yo di;

por Fe, de paz en pos,

a Paz, sin fe la vi.

Mal y bien, ras en ras,

yo no soy de gran ver;

la Fe y la Paz son más …

¡son el ser de mi ser!

En 1990 se publicó una traducción al castellano con el título de “El secuestro” de la novela de Perec; para equilibrar la dificultad, los traductores decidieron en este caso no usar la letra –a- (muy frecuente en nuestro idioma). Recibieron el premio Stendhal por su descomunal trabajo.

Quizá para compensar, Perec publicó en 1972 ‘Les revenentes’, usando solo la tetra –e-, a la que había castigado en ‘La disparition’. Aquí tenemos un poema en castellano al que se le han quitado también todas las vocales, salvo una:

VÍCTIMA DE UN AMOR CORTESANO

VE EL POETA EN LA PAZ DEL CAMPO

EL REMEDIO DE SUS MALES                 

Amada, abrasa las cansadas alas

alzadas a la blanca paz astral;

¡para ya, falsa dama tan fatal!

¡ya bastan las mal dadas alcabalas!

Allá, alma, hallarás albas zagalas,

castas para amparadas tras fanal;

las anchas llagas las harán panal,

arrancarán las bajas plantas malas.

Clara cascada apagará la llama;

al alba cantarás baladas vagas;

grata cama dará la blanda grama …

Amada paz, al alma ya la halagas;

mas dála llamas, mal, las anchas llagas …

¡la faz ablanda la malvada dama!

HOY ME HE LEVANTADO CON GANAS DE CONSONANTES

Llamamos tautograma (del griego «to autó»= lo mismo y «gramma»= escrito, letra) a un texto compuesto por palabras que comienzan todas con la misma letra. Por ejemplo: «mi mamá me mima mucho». Es decir, podemos definir los tautogramas como: «prosa producida por palabras por principio parecidas».

 

El siguiente soneto de Quevedo es un tautograma cuyas palabras empiezan todas por la misma letra, e igual sucede con los dos siguientes poemas: 

«Antes alegre andaba; agora apenas

alcanzo alivio, ardiendo aprisionado;

armas a Antardra aumento acobardado;

aire abrazo, agua aprieto, aplico arenas.

Al áspid adormido, a las amenas

ascuas acerco atrevimiento alado;

alabanzas acuerdo al aclamado

aspecto aquien admira antigua Atenas.

Agora, amenazándome atrevido,

Amor aprieta aprisa arcos, aljaba;

aguardo al arrogante agradecido.

Apunta airado; alfin, amando, acaba

aqueste amante al árbol alto asido,

adonde alegre, ardiendo, antes amaba

                        (Francisco de Quevedo)

Sonia, sensual, serena

Sonia sonreía satisfecha,

soñaba sentada sobre su sillón,

sentía sueño,

sobrevolaban Suecia,

sus sentimientos seguían serenos,

saboreaba su suerte,

sería su semana soñada…

(Francisco J. Briz)

Manolo mío:

Mi madrileño marchoso,

maduro melocotón maleable

macedonia mascaré mañana,

mortadela moscatel mío.

Madrugaré maestro

–me manipulas–,

Manolo, macho mío,

mándote majuelas, magnolias

maíz, mijo,

–me matas, majo–. 

                                  (Gloria Fuertes)

Lo normal, dada la extraña y forzada pronunciación que produce este fenómeno, es que se use para poemas satíricos, como los siguientes:

PARA PACA                                                 

Puedes, Paca, pasar por perdularia,

por panadera puerca, perezosa;

¿pero pintada parecer preciosa?

¡pena perdida! ¡presunción precaria!

¿Prevalecer pretendes, pobre paria,

pasando por persona poderosa,

por poder pavonearte polvorosa?

Pagáraslo por pena pecuniaria.

Pálidos polvos, pérfidas pinturas,

piden, por previsión, platinas placas,

pues pocos prestan por piedades puras;

¿pero podrás pensar pedir patacas,

pasar percances, padecer premuras,

por presentar pintarrajadas Pacas?

(Aurelio Berro) 

PARA PEPE                                       

Puedes, Pepe, pedir perfectamente

por pura precisión pelo prestado,

pudiendo, presumido, por peinado

ponerte perifollos propiamente.

Para pedir, ¡pardiez!, precisamente

parécesme, Pepín, predestinado;

pero para pagar, ¡pobre pelado!,

precisa perdonar pacientemente.

Piensas poder pasar por poderoso

perfecto personaje, pero… pero … 

pareces, pobre Pepe, perezoso,

panzudo, patizambo, posadero,

petimetre, pacífico, precioso,

propio para pictórico pandero.

(Carmen Foraster)

Si lees las revistas del corazón, o todavía no has bloqueado –como han hecho miles de españoles- cierta cadena de televisión, te resultarán curiosas las reacciones que los últimos acontecimientos han suscitado acerca de este personaje de interés en sus seguidores más fervientes:

SHAKIRA

Señoras, señores, sabrán sucesos sobre señorita solista serenatera, símbolo sudamericano, sentada solio soberano, situada sobre similares soneros, su seudónimo significa “sobrehumana salerosa”, su ser sideral suele sumergirse, surgiendo suites. Sinsonte sin sombra.

“Sortilegio” sería su simiente, señalando su sino. Susodicha sardina solía solfear “sin sandalias”, soñando ser sensación sin sinónimo. Sería “sorda, sonsa, sin sentidos”, según su segundo sencillo, siguió sorteando sequías, soportando sinsabores, superando soledades, sacrificando sentimientos, sobrepasó saboteadores, subestimada sepultó satíricos sensacionalistas, situándose sin sonrojo sobre suelo sajón, superando spanglish, su señal suena siempre semejando Santana, Sting, Springsteen, seduciendo sexy sin silicona, sudando simpatía. Sus shows son soberbios, sobretodo su sacudida sahariana: siendo suave, siendo sísmica (Sultán sueña secuestrarla, sometiéndola su séquito), sublimando su suporte sarraceno. Seduce sitios sin suministrar salvoconducto.

(…)

Sin stress, sigue sencilla, sin sonrojos. Sony, su sello, supo sacar su “Sanitario Servicio” situándolo sonotecas; seguro su salario subió. Suegro sureño suspiraba sonriendo, semblante satisfecho suponiendo suculenta suma, su sustento se salvó. Sabiamente superó semejante situación, saliendo suertudo sobrio seleccionado Spain. Sentó seso santificando sociedad Salsa-Piqué, sumando sonrisas semillita, simiente señalado San Siro.

(…)

Sobra subrayar sus suficientes señales: Sesera sedosa, simpática sonrisa, silueta silfidina, suscita silbidos silencia silbatinas. Su sendero sólo señala satisfacciones. Sencillo “Suplicio” sincronizado solista Sáenz, singular sinfonía, siguió suceso similar “Sentaderas sin sandeces”. Su soundtrack “Saludo/Salida”, superó sobradamente sentimental serie sobre senil solterón suspirante, superviviente sarampión supremo. Sudáfrica sucumbió “Sale Sol” su sonido saliente sacudió Sitio Su-toube, saturó su servicio.

Seduce su solidaridad social. Shakira: sigue sumando saber sensible, sembrando semifusas, saltando suites, siguiendo sugerencias sensatas, sorteando sapos, serpientes, sabandijas. Saeta sibilina sobrepasará similares, subyugando siglo, siendo sensacional. Suerte sirena.

Su seguro servidor,

(Sdixon Sacosta Smedellín)

(Continuará)

Miguel Ángel Aragüés (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

El futuro (Julio Cortázar)

Y sé muy bien que no estarás.

No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche

de los postes de alumbrado, ni en el gesto

de elegir el menú, ni en la sonrisa

que alivia los completos de los subtes,

ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,

en el destino original de mis palabras,

ni en una cifra telefónica estarás

o en el color de un par de guantes o una blusa.

Me enojaré amor mío, sin que sea por ti,

y compraré bombones pero no para ti,

me pararé en la esquina a la que no vendrás,

y diré las palabras que se dicen

y comeré las cosas que se comen

y soñaré las cosas que se sueñan

y sé muy bien que no estarás,

ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,

ni allí fuera, este río de calles y de puentes.

No estarás para nada, no serás ni recuerdo,

y cuando piense en ti pensaré un pensamiento

que oscuramente trata de acordarse de ti.

Julio Florencio Cortázar nació en Ixelles el 26 de agosto de 1914, fue un escritor y traductor argentino; este último oficio lo desempeñó para la Unesco y varias editoriales. ​ Sin renunciar a su nacionalidad argentina, optó por la francesa en 1981, en protesta contra la dictadura militar en su país, ​ que lo persiguió y prohibió y que él denunció a la prensa internacional desde su residencia en París.

Considerado uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, fue maestro del cuento, la prosa poética y la narración breve en general. Fue también creador de importantes novelas, las cuales inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, pues rompieron los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a los contenidos de su obra, que transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, Cortázar suele ser relacionado con el realismo mágico e incluso con el surrealismo. Además, es catalogado como uno de los exponentes centrales del boom latinoamericano, junto a otros escritores de renombre, entre ellos, los premio Nobel de literaturaGabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, y los ganadores del Premio Cervantes, Carlos Fuentes y Cristina Peri Rossi

Vivió hasta los cuatro años en BélgicaSuiza y España. Tiempo después, su familia volvió a Argentina, donde Cortázar residiría hasta 1951, año en el cual se estableció en Francia, país que sirvió a la ambientación de algunas de sus obras y donde vivió el resto de su vida. Visitó por última vez su país el 12 de diciembre de 1983, después de la vuelta a la democracia. ​ El 12 de enero de 1984 volvió a París, donde murió exactamente un mes después debido a una 

En cuanto a este poema, “El Futuro”, vemos cómo Cortázar trata dos temas imprescindibles de la literatura: la pérdida del amor, o de una relación amorosa, y el tiempo como forma de curar las heridas que esta pérdida ocasiona. Todo ello a través de 35 versos irregulares, que podemos ver cómo se dividen en tres partes bien diferenciadas.

Al principio del poema el autor se dirige directamente a esa persona que ya no está junto a él, esa persona ha desaparecido, no sabemos muy bien si por desamor o por la muerte, pero queda clara la sensación de angustia del poeta porque ya no está junto a él recordando varias de las situaciones cotidianas que solían hacer juntos y ya no volverán a tener lugar. Empieza por tanto hablando por y para ella, para después reflexionar sobre cómo será su vida sin esa persona y reconociendo, al final, que aunque le costará acostumbrarse a esa nueva situación sentimental, lo hará, seguirá adelante, porque si algo podemos tener claro es que el tiempo todo lo cura.

 

Plagado de recursos literarios, metáforas, paralelismos, anáforas, Cortázar, nos demuestra, que pese al dolor más profundo que podamos sentir en un instante, el del desamor, el de no saber cómo seguir la vida sin ella, el tiempo todo lo devora, así hará que desaparezca esa angustia, ese recuerdo, que se volverá tan oscuro y tan lejano, que llegará un momento en que no recordará, y en ese instante, cuando la olvide, volverá la paz y la felicidad para él.

 

Quedémonos con la idea principal, lo podremos pasar mal por amor, por la ausencia de él, pero así como la vida no es eterna, tampoco lo es esta amarga sensación, como decía Goethe, todo, también lo malo, se acaba, y cuando se acaba equivale a la nada, al olvido, y en este caso a la felicidad.

Marimar Castro Giménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

De alguna manera (Luis Eduardo Aute)

Me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde…
y nada más… nada más,
apenas nada más.
Las noches te acercan
y enredas el aire,
mis labios se secan
e intento besarte.
Qué fría es la cera
de un beso de nadie…
y nada más… nada más,
apenas nada más.
Las horas de piedra
parecen cansarse,
y el tiempo se peina
con gesto de amante.
De alguna manera
tendré que olvidarte…
y nada más… nada más,
apenas nada más.

La otra noche, paseando por Instagram, me encontré con este precioso poema de Luis Eduardo Aute.
Aute nació en Manila (Islas Filipinas), en 1943. Su primer contacto con la música fue en 1960. Integró el grupo Los Tigres y compuso para la cantante Massiel canciones con un marcado tono de protesta. Comenzó a grabar algunos discos, actividad que compaginaba con la pintura. En 1975 aparece su primer libro de poesía, «La matemática del espejo». En 1980 comenzó a dedicarse a componer música con mayor riqueza instrumental. Joan Manuel Serrat, Marisol y Teddy Bautista también figuran entre los artistas para los que ha trabajado. Igualmente ha compuesto la música de numerosas películas y obras teatrales. Como artista plástico ha expuesto sus obras en importantes ferias internacionales como ARCO (Madrid) y la Bienal de París. Fallece en Madrid, en 2020.

Respecto al poema, a la canción, Luis Eduardo Aute publicó esta canción en el año 1973 en un disco icónico llamado Rito. Años después, en el año 2000, unos amigos se juntan para un compilatorio en tributo al cantautor llamado Mira que eres canalla, Aute. De ese disco, la voz de Joan Manuel Serrat susurra y lamenta que de alguna manera tendré que olvidarte. Versión definitiva para un tema que escucharemos siempre en nuestra soledad, en nuestro lamento de hombre… y nada más.

Su temática… quién no ha estado enamorado pero ha sabido que no es lo que más le conviene, quién no ha sabido que tiene que olvidar a alguien, por su bien, por su salud, por su bienestar, quién no ha recordado por la noche ese beso que no debería o podrá volver a dar, quién no ha visto cómo el tiempo se eterniza a la hora de tener que tomar una difícil decisión.

Es difícil no poner la mente en modo recuerdo, al son de la rima, de la música si la escuchamos, echando un vistazo atrás, a nuestra memoria, a nuestro presente, a nuestro futuro, a ese amor que está, estuvo o estará, pero algún día puede que tenga que olvidar de alguna manera, y nada más.

Es más que conocida la versión que Serrat hizo cantando esta canción, aquí el enlace al video donde podéis disfrutarla: https://www.youtube.com/watch?v=7RKVTCok2Sg

Marimar Castro (Departamento de Lengua Castellana)

 

LEÓN FELIPE- VENCIDOS… DEL POEMARIO “ VERSOS Y ORACIONES DE CAMINANTE”- 1920.

VENCIDOS.

“Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
Y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar…
va cargado de amargura…
qué allá encontró sepultura
su amoroso batallar…
va cargado de amargura…
que allá “quedó su ventura”
en la playa de Barcino, frente al mar…

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…
va cargado de amargura…
va , vencido, el caballero de retorno a su lugar.

Cuántas veces Don Quijote, por esa misma llanura
en horas de desaliento así te miro pasar…
y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar:
hazme un sitio en tu montura
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar.
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo
pastor…

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…

León Felipe. Versos y oraciones de caminante—1920.

Ya no sé si a León Felipe lo leen en las escuelas, si se siguen editando sus libros o si en las facultades de “hispánicas” los alumnos lo estudian. Yo descubrí a León Felipe, en un libro de 1º de BUP, de tapas azules de Lengua Castellana, escrito por Lázaro Carreter (entonces director de la Real Academia de la Lengua), y Vicente Tusón. La editorial era Anaya. Al final de cada tema había un comentario de texto, sin orden cronológico de fragmentos de autores españoles del siglo XX: Delibes, Cela, Pío Baroja y su elogio al “tiovivo”, un fragmento de “Réquiem por un campesino español”, de Ramón. J. Sender… En uno de estos apartados estaba un poema de León Felipe, que si no recuerdo mal, unos de sus versos era “todo para el gusano de la tierra, nada para”… León Felipe, escribió estrofas libres de métrica, que sonaban bien. Podíamos soñar con ser poetas, sin medir versos.

Era 1980, y en los bachilleratos se leía y recuperaba a los poetas arrinconados por el franquismo: Antonio Machado, Miguel Hernández, Lorca, Alberti, y León Felipe. La editorial Espasa-Calpe editaba a precios asequibles antologías de Antonio Machado, en su colección Selecciones Austral, que hacía el número uno. El veinticinco de esta colección, era la “Obra poética escogida”, de León Felipe, con prólogo y selección del gran poeta del 27, Gerardo Diego.

Rebusco en mi biblioteca, y la encuentro. Yo la compré, con gran esfuerzo económico en septiembre de 1983, cuando comenzaba el C.O.U, el equivalente a 2º de bachillerato, y estaba matriculado, como debería sercrespecto de todo el alumnado de Humanidades y Sociales, en una asignatura que era “Literatura española y universal del siglo XX”. En las sucesivas reformas educativas, que han dado para mucho, hubiera sido tan fácil como añadir “ y del XXI”, porque el tiempo pasa.

La buena costumbre de muchas librerías de poner una etiqueta me recuerda que la compré en la “Librería Pérez”, en la calle de Cinegio, número cinco, es decir, en pleno “Tubo “ zaragozano. Hoy en el solar de esta librería, donde comprábamos tebeos de segunda mano y libros de oferta, está la terraza del café-cantante del Plata.

León Felipe, es un poeta, un personaje desde su nacimiento errante, bohemio y humilde. Nace en 1884, en el pueblo zamorano de Tábara, en plena ruta de la Plata, hacia Santiago, tocando las estribaciones de la sierra de la Culebra, reducto de los últimos lobos ibéricos salvajes. La notaría de su padre le lleva a vivir por varios pueblos españoles. Su oficio de farmacéutico le obliga a itinerar, incluso a estar destinado a la colonia africana de Guinea Ecuatorial. Por deudas pasa una temporada en la cárcel. Antes de la Guerra civil, se casa y es profesor de literatura española en varias universidades de América. Regresa a España, para apoyar la causa republicana. La dictadura franquista le hace convertirse en un “símbolo de los intelectuales exiliados en Méjico. Su obsesión es volver a España. Cuando estaba listo el viaje, fallece en la tierra hermana mejicana en 1968.

Entra en contacto, con los poetas contemporáneos de su época: Machado, Juan Ramón Jiménez, Gerardo Diego. Conoce a Lorca en Nueva York…Pero no forma parte de generación literaria, ni de grupo poético. Es libre.

Los primeros títulos de sus obras, nos recuerdan a las influencias de Antonio Machado y Unamuno: “Versos y oraciones de caminante”. Otros a su estancia neoyorkina, “Drop a star”. Más adelante, el abandono obligado de la patria, el desarraigo, y su manifiesta ideología republicana se reflejan en los poemarios ,“Español del éxodo y del llanto” o “Llamadme publicano”. El paso del tiempo, la vejez y la enfermedad en una de sus últimas publicaciones: “¡Oh, ese viejo y roto violín!”.

Los grandes cantautores se fijan en el mensaje de León Felipe, y los encajan con sus melodías. El disco más redondo de Serrat, “Mediterráneo”, incluye como última canción, la versión musicada del poema “Vencidos”, que aquí reseñamos. Paco Ibáñez, reivindicador de la poesía española de todos los tiempos, versiona otros cuatro poemas de León Felipe: “Como tú”, “Sé todos los cuentos”, “Parábola”, y quizás la más cantada “Ya no hay locos”, alusiva al gran loco- cuerdo universal, Don Quijote.

Lean al León Felipe, seudónimo de Felipe Camino Galicia, y escuchen las versiones de Paco Ibáñez y Joan Manuel Serrat. Buen verano.

Francisco Javier Murillo Esteban (Departamento de Geografía e Historia)

 

Tú me quieres blanca, de Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:

Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

La autora de esta poesía es Alfonsina Storni (Capriasca, 29 de mayo de 1892-Mar del Plata, 25 de octubre de 1938), una suiza afincada en Argentina que destaca pronto en el panorama literario hispanoamericano por su decidida actitud feminista y provocadora. Profesora (aunque antes también operaria de fábrica, y camarera, y cajera de farmacia, y actriz, y cantante en cantinas de dudosa reputación…), madre soltera y reivindicativa, llamó la atención por sus primeros poemas, recogidos en La inquietud del rosal, en una edición que hubo de encargar a su costa, aunque no llegó a reunir el dinero para pagar.

Sus primeros poemas fueron recibidos entre el desinterés y las críticas de los conservadores, entre otras cosas porque era una relativa desconocida con ideas novedosas y afín a los movimientos de izquierda de trabajadores; pero también había algo en Alfonsina Storni que provocó elogios y defensas encendidas de los gurús del momento: Amado Nervo y José Enrique Rodó la acogieron ya desde un principio sin reservas, aclamándola como una de las voces poéticas más frescas del nuevo panorama poético.

En nuestra poesía de la semana, con un lenguaje reconocible modernista, Alfonsina recrimina al hombre -como género, por supuesto- de su tiempo que exija la pureza y la castidad a la mujer, mientras él disfruta de una vida disoluta. El tema no es nuevo, y (aunque con un tono distinto) recuerda las famosas redondillas de Sor Juana:

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Pero Alfonsina Storni escribe desde el agitado comienzo del siglo XX, y también las reivindicaciones femeninas ya son otras. Como decimos, el estilo es de un modernismo muy clásico, comenzando con la sarta típica de elementos naturales asociados a la pureza: espuma, nácar, azucena, corola, rayo de luna, margarita, y sus adjetivos asociados: casta, tenue, cerrada, nívea, blanca y alba.

Como contraste, describe el comportamiento disoluto del hombre, asociado a los conceptos copas, frutos, mieles, labios, banquete, pámpanos, carne, jardines de Baco…, como estampas de lujuria desenfrenada, y coronando con ese “vestido de rojo” en los “jardines negros del engaño”. Esta actitud rebelde no es ya la de sor Juana (“no nos reprochéis”); es más bien un grito liberador: “trata de sufrir como sufre una mujer”.

Así, con mezcla de reproche y reto, propone al hombre que sufra en sus propias carnes los rigores que exige para la mujer:

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua.

La mujer del siglo XX, independiente e igualitaria, ya no se conforma con no ser insultada. Se siente segura de sí misma, y en ocasiones, superior a su pareja. Muchos otros poemas ya ofrecen esta visión radicalmente nueva, de la que Alfonsina Storni es precursora. Se recurre al mismo tema en otros poemas como por ejemplo Siglo XX, “Veinte siglos” o “Un hombre pequeñito”.

Veinte siglos

Para decirte, amor, que te deseo,
sin los rubores falsos del instinto.
Estuve atada como Prometeo,
pero una tarde me salí del cinto.

Son veinte siglos que movió mi mano
para poder decirte sin rubores:
«Que la luz edifique mis amores».
¡Son veinte siglos los que alzo mi mano!

Pasan las flechas sobre mis cabellos,
pasan las flechas, aguzados dardos…
¡Son veinte siglos de terribles fardos!
Sentí su peso al libertarme de ellos.

Hombre pequeñito

Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario que quiere volar…
Yo soy el canario, hombre pequeñito,
Déjame saltar.

Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
Hombre pequeñito que jaula me das.
Digo pequeñito porque no me entiendes,
Ni me entenderás.

Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
Ábreme la jaula que quiero escapar;
Hombre pequeñito, te amé media hora,
No me pidas más.

Sor Juana, en el poema que hemos citado más arriba, también le había reprochado al hombre de su tiempo la infantilidad de sus comportamientos contradictorios, absurdos:

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Rebelde e inconformista hasta el final de sus días, apelando a su libre albedrío, decidió quitarse la vida antes que soportar los dolores de una enfermedad que le habían diagnosticado erróneamente como terminal. En homenaje a su gran amigo Horacio Quiroga, que también se suicidó, escribió estos versos:

Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
Y así como en tus cuentos, no está mal;
Un rayo a tiempo y se acabó la feria…

Allá dirán.
Más pudre el miedo, Horacio, que la muerte
Que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías…
Allá dirán.

El 25 de octubre de 1938, Alfonsina Storni dejó su hotel de madrugada dejando en su cuarto una escueta nota de su puño y letra: “Voy a dormir”. Llegó hasta el Club Argentino de Mujeres y se arrojó al mar desde las escolleras.

Otros más románticos dan otra versión de su muerte. Yo prefiero pensar que se adentró lentamente en el mar desde la orilla, hasta que desapareció, como reza la famosa canción de Mercedes Sosa Alfonsina y el mar. ¿Por qué no? Su compositor es el argentino Ariel Ramírez, y a él oyó el relato de su muerte de su propio padre, alumno de Alfonsina.

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve más
Un sendero solo de pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda
Un sendero solo de penas mudas llegó
Hasta la espuma.

Miguel Ángel Aragüés (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

Me agrada un cementerio

de muertos bien relleno,

manando sangre y cieno

que impida el respirar,

y allí un sepulturero

de tétrica mirada

con mano despiadada

los cráneos machacar.

Esta semana os ofrecemos un fragmento de La desesperación, poema atribuido a don José de Espronceda.

En la Historia de la Literatura, la muerte ha sido un tema estrella (tal que ocurre en el resto de las artes), que ha recibido tratamientos de lo más diversos. Así, por ejemplo, Gilgamesh la enfrenta en su célebre epopeya, bajando a los infiernos con la idea de rescatar a su amigo Enkidu, como si el terrible final de toda vida fuera una anécdota de la que cualquier héroe pudiera burlarse; Jorge Manrique, por su parte, dio una visión religiosa y cristiana de la misma, poniendo en boca de su padre, don Rodrigo, la aceptación placentera de la misma; y podríamos seguir elaborando una lista interminable hablando de planteamientos existencialistas, sobrenaturales, jocosos…

La muerte esta ahí, a la vuelta de la esquina, dispuesta a asaltarnos cuando menos nos lo esperemos. Convivimos con ella, queramos o no, diariamente y, de hecho, en una ciudad como la mía, Zaragoza, siempre me ha llamado la atención que el cementerio se ubique junto al parque de atracciones, como si formaran parte de la misma fiesta.

No en vano, hubo quienes le vieron el lado lúdico a los cementerios, quienes entendieron que el locus amoenus no tenía por qué ser un plácido lugar, bañado por los radiantes rayos del sol, de aguas tranquilas y frondosa y fresca naturaleza. A los Románticos les gustaban los sitios “raros”, ténebres, escabrosos. De ahí que escribieran, por ejemplo, novelas terribles como El monje, Frankenstein o El doncel de don Enrique el Doliente, donde lo críptico, lo feérico y lo mortuorio tenían una presencia tan importante como la del curioso poema que hoy hemos elegido, un fragmento de La desesperación, como ya os he indicado, anónimo, aunque en ocasiones atribuido a José de Espronceda.

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

VEREMUNDO MÉNDEZ COARASA, el clásico de los poetas en lengua aragonesa.

FRAGMENTO DE SU POEMA “Las flamas del fogaril”,

LAS FLAMAS DEL FOGARIL (Las llamas del hogar).

Una nuey recién cenáus
mirando las flamas yeran
prexinando cada cual
u pensando a su manera,
rodiando lo fogaril,
toda una familia entera,
em aquella nuey d’ivierno
que l’ausín chiflaba fuera,
chelando a la nieu que empliba
los telláus y las carreras.

Yeran bien aposentáus
en dreita y zurda cadiera,
y, cara a cara lo fuego,
bellos en escamilletas
escuitando que, lo güelo,
fablaba d’estas maneras:
A mí porque ya so viello,
Muita vida no me’en queda
pero a estos fogarils
y polidas chamineras
que por cientos las añadas
todas u cuasi todas las cuentan,
a morir son condenadas,
como yo, por estar viellas.

La vida que va trayendo
con lo tiempo cosas nuevas
fa aquí, como en otros puestos,
que muitas cosas se pierdan:
levan calzons cuatro viellos,
ya se’en fueron las gorgueras,
rondas no’n sienten dinguna…
¡ lo tañer ye una fatera!
bailar la jota, ¡soniando!
ixo antis mas diz que feban.
Albadas y palotiáus
romances y sobremesas
iz que cien años ta zaga
aquí’n lo lugar bin-n-heba.

Ya no tartié más lo güelo,
miré lo fuego que ardeba
y lo altas que puyaban
las flamas la nuey aquella.
Poco a poco se apagueron
Como si s’hasen dau cuenta
de lo que d’ellas fablaba
y s’hesen muerto de pena.

Publicado en su antología “Añada en la Val D’Echo”. Institución Fernando el Católico. Zaragoza. 1979. Por primera vez se publicó en 1959, en la “Revista Argensola”, editada por el Instituto de Estudios Altoaragoneses en Huesca.

Veremundo Méndez Coarasa, nace en uno de los pueblos más bonitos y mejor conservados del Pirineo aragonés, en la villa de Echo en 1897, y fallece en la misma localidad en 1968. Maestro de escuela de formación, no ejerce, y durante casi toda su vida trabaja en labores administrativas en el ayuntamiento de su localidad natal.

Sin grandes sobresaltos vitales, su tiempo transcurre entre su trabajo y su afición a componer poemas en su lengua materna aragonesa, el cheso. Echo es una de las localidades que hasta ahora ha mantenido más viva el uso de su lengua vernácula.. También , una de las localidades con más escritos y escritores en aragonés. Junto a Veremundo Méndez, el que fuera catedrático de la Universidad de Zaragoza, el insigne Domingo Miral, con obras de teatro en aragonés cheso, y además muy amigo de don Méndez Coarasa. Se suman los contemporáneos, Emilio Gastón, Chusé Coarasa, o las poetisas Rosario Ustáriz y Victoria Nicolás. Durante años mantuvo un prestigioso premio literario para obras en aragonés, el Premio “Bal d’Echo”.

Veremundo Méndez no es un escritor aislado, mantiene contactos, antes de la Guerra Civil, con el filólogo alemán Alwin Kuhn. Es amigo del catedrático Domingo Miral, y se le nombra consejero de la Institución Fernando el Católico, y académico de la Real Academia y Bellas Artes de San Luis, que no es asunto baladí. En vida se le reconoce su labor de recuperación de una lengua en retroceso, y en la zona de la Jacetania tiene numerosos homenajes. Durante muchos años es el encargado de escribir el pregón de las fiestas locales en cheso.

En vida, sus escritos aparecen sueltos en revistas, periódicos, programas de fiestas. Diez años después de su muerte, se imprime por parte de la Institución Fernando el Católico, una breve antología, un poema por cada mes del año, titulado “Añada’n en la Val D’Echo”, y veinte años más tarde la misma editorial publica un “intento”, de obra completa extensa, pero que se deja trabajos que luego han aparecido, titulada “Los míos recuerdos”. Los estudiosos del aragonés, hablan de nuestro poeta, como uno de los más extensos, con cerca de 18.000 versos.

Los temas frecuentes de sus poemas son los trabajos estacionales agrícolas, las fiestas del lugar, la naturaleza, el envolvente y majestuoso paisaje del valle y la Selva de Oza. Pero creo que los temas que recorren todo su poemario son el paso del tiempo, con el cambio de una civilización agrícola a una sociedad moderna que va abandonado las costumbres de antaño, y la añoranza por una lengua que está en retroceso y la propia evolución social la lleva a desaparecer. La métrica se acerca al estilo del romance, muy mimada. No es un poeta de verso espontáneo. Es una poesía sencilla en la exposición de la idea que sugiere, pero medida con la palabra precisa, como un puzzle concluido. Se acerca a la idea de Lorca, que afirmaba que su facilidad para componer era fruto de la inspiración y de muchas horas de trabajo. En esta línea interpreto sus versos. Veremundo Méndez es el primer clásico moderno de la lengua aragonesa.

El tema de “Las flamas del fogaril”, es el paso del tiempo, la nostalgia de la España rural que ya en los cincuenta y sesenta empieza a cambiar. El fogaril es la pieza central de las casas montañesas del Pirineo aragonés. Es la sala de estar donde la familia come, descansa, y pasa los ratos de velada. Allí junto al fuego de la chaminera (chimenea), la familia está sentada en los grandes bancos (las cadieras), y los yayos y yayas, que son los guardianes de la memoria, los que recuerdan a sus hijos y nietos las costumbres del valle.

Este bendito valle de Echo (bal D’Echo), tiene otra gran suerte, y es su excelente grupo de música “VAL D’ECHO”, con un magnífico compositor y cantante que es Pepe Lera. Para que lo reconozcan es el autor de una jota, que hoy todos los cuadros joteros llevan en su repertorio.: “S’ha feito de nuey”. Pues bien en el primer disco este poema aquí reseñado está musicado con una melodía bastante hermosa.

Traduzcan el poema, que es fácil, disfruten. Y como charran por los altos a ¡Plantar fuetes! (¡ a estar sanos!), y contestaremos ¡Ixo rai! (que lo podemos traducir por ¡igualmente!).

Francisco Javier Murillo Esteban (Departamento de Geografía e Historia)

Amor bajo cero/Sin barreras
(Bob Dylan)
(Versión española de Carlos Álvarez)
Mi amor se expresa como el silencio,
Sin ideales ni violencia,
No tiene que decir que es fiel,
Porque es real, como el hielo, como el fuego.
La gente lleva rosas,
Hace promesas a cada momento,
Mi amor ríe como las flores,
Los regalos de amor no pueden comprarla.

En los almacenes baratos y en las paradas de autobuses,
La gente habla de la situación,
Lee libros, repite citas,
Dibuja conclusiones en los muros.
Algunos hablan del futuro,
Mi amor habla dulcemente,
Sabe que no hay éxito como el fracaso
Y que el fracaso tampoco es un éxito.

La capa y el puñal se balancean libremente,
Las señoras encienden las velas.
En las ceremonias de los caballistas,
Incluso el peón debe guardar rencor.
Estatuas de palos de cerilla,
Se desmoronan unas sobre otras,
Mi amor guiña el ojo, ella no se preocupa,
Sabe demasiado para discutir o juzgar.

El puente tiembla a medianoche,
El médico rural divaga,
Las sobrinas de los banqueros buscan la perfección,
Esperando los regalos de los hombres sabios,
El viento aúlla como un martillo,
La noche corre fría y lluviosa,
Mi amor es como un cuervo
Posado en mi ventana con un ala rota.

Versión original

My love she speaks like silence,
Without ideals or violence,
She doesn’t have to say she’s faithful,
Yet she’s true, like ice, like fire.
People carry roses,
And make promises by the hours,
My love she laughs like the flowers,
Valentines can’t buy her.

In the dime stores and bus stations,
People talk of situations,
Read books, repeat quotations,
Draw conclusions on the wall.
Some speak of the future,
My love she speaks softly,
She knows there’s no success like failure
And that failure’s no success at all.

The cloak and dagger dangles,
Madams light the candles,
In ceremonies of the horsemen,
Even the pawn must hold a grudge.
Statues made of matchsticks,
Crumble into one another,
My love winks, she does not bother,
She knows too much to argue or to judge.

The bridge at midnight trembles,
The country doctor rambles,
Bankers’ nieces seek perfection,
Expecting all the gifts that wise men bring.
The wind howls like a hammer,
The night blows cold and rainy,
My love she’s like some raven
At my window with a broken wing.

He seleccionado un tema de Bob Dylan, «Love Minus Zero/No Limit», una hermosa canción perteneciente al quinto álbum del autor, Bringing It All Back Home, que supondría un antes y un después en su carrera. Este disco es una huida, una liberación personal de Dylan, un paso hacia adelante sin reparar en críticas, envidias o vulgaridades. Sencillamente, electrificó su música sin pensar en nadie, porque él mismo lo necesitaba, sin importarle los feroces ataques recibidos por quienes esperaban una expresión musical más tradicional. Junto a esta canción, también aparecen gemas como «Mr. Tambourine Man» o «It’s All Over Now, Baby Blue», canciones que me acompañaron desde mi adolescencia y que todavía, en alguna medida, permanecen en mi interior.

¿De qué nos habla la canción? Aquí tan solo puedo ser subjetivo, sin pretender para nada explicarla en profundidad. Para mí, aquí se habla de la vida auténtica, del amor de verdad, del sentir, del movimiento, de la luz, no de la vida comentada, no del espíritu moldeado por la opinión ajena. También se rechaza la palabra violenta y se opta por el silencio vivo, por la sinceridad del dolor, del abismo, mientras se evita el miedo a lo que no es. La clave de lo que se expresa se resume en la negación de la risa que imita a la flor, a la vez que se afirma, se valora, la sonrisa que se expresa como una flor, la belleza que no pregunta ni espera una explicación, un comentario.

En su segunda mitad, el poema se complica un tanto y, entre otras imágenes extrañas, aparece una clara referencia al Libro de Daniel: «Statues made of matchsticks/Crumble into one another», con la que se trae a colación la historia en la que Nabuconodosor construye una efímera estatua de hierro, oro, arcilla, plata y bronce, que acabaría hecha pedazos y desapareciendo. Todos estos elementos, que se relacionan con la vanidad humana, se expresan en el poema de forma caótica. Lejos de todas estas apariencias, el sujeto poético ofrece un rotundo sí a la presencia divina del ser amado, a la realidad profunda, al sustantivo al que alguien podría añadir quizás los adjetivos más tristes y vulgares. La sabiduría no es aquí el regalo tras el encuentro con la perfección, no está más allá del puente, no es una meta, no tiembla con el viento en la noche. El surrealista amor de Dylan es el cuervo con un ala rota que permanece en la ventana, obsérvese la clara referencia al poema de Edgar Allen Poe titulado «El cuervo».

Dylan podría haberse inspirado en contenidos taoístas y budistas cuando, por ejemplo, escribe «My love she speaks like silence, without ideals of violence». Estas corrientes religiosas sostendrían que tanto el silencio como la paz mental son bienes supremos. También se relacionarían con el yin y el yang los conceptos «ice» y «fire» en oposición aparentemente contradictoria. Los que de verdad conocen a Dylan y su obra sostienen que esta canción está dedicada a Sara Lownds, la mujer con la que el cantautor se casó el mismo año en el que la grabó, en 1965. La escribió en el hotel Chelsea en la habitación 221, donde él residía y donde también lo hacía Sara, estudiante de filosofía oriental e influencia decisiva en el contenido de algunas letras de Robert Allen Zimmerman, el grande y testarudo Bob Dylan.

La canción se puede escuchar en el siguiente enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=7ZzyRcySgK8

Javier Ochoa (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

Ellos mismos definen su lírica como “canciones serias que hacen gracia a gente trastornada”. Quién sabe: quizás estos madrileños llamados “Los cuerdos de atar” tengan razón. Paseaba esta Semana Santa por las pintorescas callejuelas de Córdoba, que, de vez en cuando, deparan un pequeño paraíso de paz en forma de plazuela ajardinada, cuando me topé con ellos. Cabría haber esperado por allí a Séneca… o a Averroes, tal vez… pero no fue así. En su lugar, hallé desconsuelo en tres músicos callejeros, por denominarlos de alguna manera. Imagínense el panorama: un trío en donde uno hace las veces de percusionista, con una batería de juguete tamaño infantil. Otro, a los coros y los bajos con una suerte de instrumento de tubos de PVC de distintas longitudes golpeados con una chancla. El tercero es la voz solista y toca un ukelele fabricado a partir de una pala de recoger estiércol. Limpia, quiero creer. Aunque, a juzgar por sus vestiduras (chalecos reflectantes que, de pura roña, poco reflejan, y cascos de obrero de la construcción), tengo mis serias dudas…

A duras penas repuesto del impacto visual inicial, llega el auditivo. Empiezan a emitir unos sonidos indescriptibles… como si cantaran. Cantan unas canciones irreverentes, de un humor blanco huevo. Me recuerdan a otros extraños de nuestra tierra, como Los Gandules o Juako Malavirgen.

Fundamentalmente, por el contenido de unas canciones que, confieso, me embaucan a la par que me hacen reír (probando que es probable que estén en lo cierto y, sí, me halle “trastornado”). Interpretan “Hipocresía”, una obra con estribillo, mudanza y hasta vuelta. Suena de esta guisa:


Dices que te gusta el frío, pero te quejas de mis mensajes.
Y, aunque eres agrónoma, ni un beso me plantas.
Y yo, anarquista, doy “me gusta” a tus estados de wasap.
¡En fin, la hipocresía! Los perros sueltan caquitas y la gente, hipocresía.
Libera ya tu garganta; suelta por tu boca la hipocresía.
Llamarse Julio y nacer en abril. ¡En fin, la hipocresía!
Intolerantes a la lactosa que viven en la Vía Láctea. ¡En fin, la hipocresía!
Republicanos que comen galletas “Príncipe”. ¡En fin, la hipocresía!
Ateos que dicen adiós, y no “a ciencia”. ¡En fin, la hipocresía!
Feministas que tienen abdomen, y no “abdowoman”. ¡En fin, la hipocresía!
Llamarse Víctor y fracasar. ¡En fin, la hipocresía!
Veganos que beben agua, la casa de los peces. ¡En fin, la hipocresía!
Gente que no es racista y lava la ropa negra aparte. ¡En fin, la hipocresía!
Tu mamá te dice “malcriado”… y la que te crio fue ella. ¡En fin, la hipocresía!
Cuando compongo un reguetón digo que es música. ¡En fin, la hipocresía!
Llamarse Franco y no decir la verdad. ¡Eso sí que es hipocresía!
Ya lo decía Manuel Darío, personaje creado por Les Luthiers: “Sus canciones no son para escucharlas; son para sentirlas”. Así que, en efecto, tras haber redactado esta reseña y, mientras la reviso en busca de fallos (o aciertos), solo me queda decirles de todo corazón que… lo siento.

Autoría: Pseudópodo (Depto. de Lengua y Literatura).

Miguel Hernández y Joan Manuel Serrat: canciones y poemas de ausencias y presencias.

 

Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!

Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

(Miguel Hernández)

Treinta años después de la muerte del poeta en las cárceles franquistas, Joan Manuel Serrat le dedicó este disco al gran alicantino Miguel Hernández. Ochenta años después del fallecimiento del poeta, y cincuenta de la edición del disco de Serrat, quinientos poemas han sido “tendidos” por los alumnos del instituto en nuestra “Tercera colada por la poesía”. Sirvan de homenaje a la poesía y a dos grandes de la cultura hispana: Miguel Hernández Gilabert y Joan Manuel Serrat Teresa.

Desde los años sesenta a la muerte de Franco, en 1975, un grupo de cantautores deciden musical no solo sus composiciones propias, sino buscar en la tradición lírica hispana poemas de todas las épocas. Con estas reivindican el fin de la dictadura y anuncian la libertad. Paco Ibáñez en su directo del teatro Olimpia de París, donde une a los clásicos , Manrique, Arcipreste de Hita, Quevedo, Góngora…; con la poesía contemporánea social y reivindicativa de Gabriel Celaya, de Blas de Otero, de Goytisolo. Lo mismo con el leonés Amancio Prada musicando a San Juan de la Cruz y a la gallega Rosalía de Castro. Joan Manuel Serrat, no es ajeno a este proceso, y en 1968 hace un disco homenaje a Antonio Machado. Con más significado reivindicativo y político edita el disco de “Miguel Hernández”, donde canciones como “Para la libertad” o las “Nanas de la cebolla”, se convierten en himnos predemocráticos.

La vida del poeta de Orihuela, Miguel Hernández, es corta e intensa, y sus poemas evidentemente no se pueden desasociar de su biografía. El poema de “El beso”, pertenece a su último cuadernillo “Cancionero y romancero de ausencias”, escrito entre el final de la Guerra civil española y los primeros meses de cárcel. Aprovechando unos días de libertad, entrega el manuscritos a su esposa, Josefina Manresa, que será durante mucho tiempo la guardiana del legado de su marido. Miguel no llega en vida a verlo publicado. Las primeras ediciones estarán prohibidas en España, y llegarán por ediciones latinoamericanas y venta clandestina, en las trastiendas de ciertas librerías progresistas.

Miguel Hernández, tiene una infancia dura. Se le llama el “poeta pastor”, pues su padre se dedicaba al ganado de cabras, y a los quince años abandona la escuela. Empieza una formación autodidacta, en la biblioteca de Orihuela, los consejos y libros de un clérigo, y el círculo de amigos poetas católicos encabezado por Ramón Sijé (recomendamos lectura del poema “Elegía a Ramón Sijé”).

La ciudad valenciana se le queda pequeña y marcha a Madrid. Allí establece contacto con los poetas del 27 (Lorca, Alberti…), y otros intelectuales como José Mª Cossío, que lo introducen en sus círculos, y le proporcionan trabajo en la Enciclopedia de la Tauromaquia. Es para todos estos “su hermano pequeño”, pero aprecian su facilidad para la redacción de poemas.

Próxima la guerra civil de 1936, gira políticamente hacia el comunismo. Durante la contienda se implica en la defensa de la República, ahora será poeta-soldado, muy bien reflejado en el poemario “Vientos del Pueblo”. Se casa, tiene su primer hijo, que muere, y al acabar la guerra, nace su segundo hijo. Finalizada la guerra, es condenado a muerte. Algunos amigos con influencias en el régimen dictatorial, consiguen conmutar la pena por larga prisión. Recorre varias cárceles, todas hacinadas de presos políticos. Sigue escribiendo. Está muy enfermo y desnutrido. En la cárcel sufren el encierro, pero sobre todo la separación de su mujer e hijo. Finalmente fallece en la cárcel de Alicante, en !942, rodeado de compañeros, pero sin Josefina y su hijo, y comido por la tuberculosis.

Buscar significados a los poemas puede anular su esencia. Asociar los versos a la biografía del poeta en este caso indicarnos pistas. Me quedo con las primeras impresiones que me causa su lectura, o al escuchar la canción de Serrat. La impresión es la ausencia, la pena, de no poder “besar”, a su mujer, a su hijo, a sus amigos. Es la separación, la falta de libertad. Miguel Hernández es un gigante de la poesía. Me causa rencor, el pensar que si con sólo 32 años fue capaz de una obra tan intensa, que hubiera dado a la Humanidad con más años de vida y de carrera literaria. Lo mismo con Federico García Lorca.

Destacar esta poesía me ha llevado a releer y rescatar de mi biblioteca un magnífico ensayo biográfico del profesor de la Universidad de Zaragoza, Agustín Sánchez Vidal: “Miguel Hernández, desamordazado y regresado” (Colección Espejo de España. Barcelona, 1992). Lo recomiendo. Sánchez Vidal, dedicó sus primeras investigaciones a Miguel Hernández, ordenó su archivo, asesoró a Serrat, y realizó la edición de las obras de Miguel Hernández. Lean a Miguel Hernández, escuchen el disco dedicado por Serrat, y aprendan la vida de nuestro poeta con el libro del profesor Sánchez Vidal.

Francisco Murillo (Departamento de Geografía e Historia)

 

CAPERUCITA FEROZ (LUIS ALBERTO DE CUENCA Y LA ORQUESTA MONDRAGÓN)

Viernes noche. Momento ideal para disfrutar frente al televisor de Classics. Cada semana me genera una grata emoción el descubrir la película elegida por uno de los grandes, José Luis Garci, para amenizar la velada: Ciudadano Kane, Encubridora, El manantial… Obras maestras, alternando, semana tras semana, color y blanco y negro. Durante la emisión, suele además alegrarme la velada la alarma de mi teléfono móvil, advirtiéndome de que un nuevo podcast de Cowboys de medianoche me está esperando. Es la magia tecnológica del mundo en el que vivimos, que permite aparecer en radio y en televisión a la par.

El podcast de turno suelo escucharlo bien a continuación bien a la mañana siguiente, temprano. Es un programa veterano, dirigido por Luis Herrero, en el que, de nuevo, aparece Garci (sólo su inconfundible voz, obviamente) acompañado por Eduardo Torres Dulce y Luis Alberto de Cuenca. El programa se sustenta en el humano placer de la conversación, puesto que, aunque se charle de cine, los contertulios pueden acabar tratando de los temas más diversos.

El programa se ameniza con cuatro bonitas piezas musicales que suelen ser elegidas por Torres Dulce, gracias a las cuales podemos escuchar a Barbra Streisand, Frank Sinatra, The Beatles, Joan Manuel Serrat, Lucio Gattaca, Ottis Reading, Elvis Prestley, Ennio Morricone…; en fin, variedad para todos los gustos. Pero hay un momento mágico, en el que el mundo parece detenerse, casi ya concluyendo el programa, en el que Luis Alberto de Cuenca toma la palabra y recita una de sus composiciones, constatando su inmenso talento y yo me atrevería a decir que erigiéndose, semana tras semana, en uno de los mejores poetas en lengua castellana de nuestra actualidad.

Quizás algunos no lo sepáis, pero don Luis Alberto fue letrista de algunas de las más célebres composiciones de la popular Orquesta Mondragón. De hecho, a él debemos una de sus más célebres canciones, todo un divertido homenaje al que, desde mi punto de vista, es el cuento de los cuentos, esa historia oral inolvidable que repetimos, generación tras generación, y que a todos nos viene al pensamiento cuando nos preguntan por una narración popular: Caperucita Roja.

Señoras y señores, con todos ustedes, Caperucita feroz; poesía pop en vivo.

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

JUEVES (LA OREJA DE VAN GOGH)

Miraba la televisión como tantas noches de domingo con la esperanza de que la semana que empezaba fuese solo un poco mejor que la que estaba terminando. Vana esperanza, sin duda. En la aragonesa, la de todos, no había jotas ni se analizaba la actualidad zaragocista. Ponían una serie, con poca calidad de imagen, que nos transportaba a una sociedad apocalíptica, se titulaba El colapso. Mientras se agolpaban en la pantalla las imágenes de su segundo episodio, “La gasolinera”, yo pensaba en la palabra… Colapso es una palabra de origen latino que viene a significar algo así como caída o ruina total de un sistema o institución.


El colapso o hundimiento mental sirve para describir un ataque de enfermedad mental repentino y agudo como depresión o ansiedad. En líneas generales, esto puede suceder cuando nuestro cerebro se ve sometido de forma continuada a situaciones de estrés o ansiedad que pueden acabar mermando sus facultades y provocando un estado de saturación absoluto del que no se puede salir sin una atención médica prolongada. Las razones que pueden afectar al paciente son de amplio espectro. Desde situaciones personales como el desempleo, una ruptura amorosa o la pérdida de un familiar, hasta cuestiones ambientales que, a determinadas personas, especialmente sensibles, pueden llegar a golpear con fuerza sobre su estado de ánimo hasta el punto de poder llegar a colapsar.


Necesariamente, esas causas sociales o ambientales han de ser significativas y especialmente duras, provocando en el paciente un pesimismo y una tristeza que desembocan en la pérdida de nervios. No recuerdo demasiadas situaciones de este tipo en mi vida, sin embargo, son cuatro las que más me han afectado y las que me han llevado a un estado cercano al descrito.


Enumeraré esos sucesos de forma cronológica:


– La crisis sanitaria del aceite de colza. El consumo de aceite industrial que se vendía como apto para el consumo humano provocó la mayor crisis sanitaria de nuestro país hasta la llegada del COVID. La muerte de más de cinco mil personas y las secuelas en alrededor de veinte mil siguen siendo uno de los episodios más oscuros de los primeros años de la democracia española.


– La tragedia del camping de Biescas. Pocas imágenes recuerdo más duras que las de aquel verano de 1996 cuando una tormenta barría el camping de Las Nieves dejando ochenta muertos y más de ciento ochenta heridos. Las imágenes son escalofriantes e imposibles de olvidar.


– El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Durante tres días nuestro país fue un clamor contra ETA pidiendo la liberación del concejal vasco. Millones de personas en todas las ciudades de España se manifestaron en contra de la violencia y pidiendo la liberación del secuestrado. Todos juntos parecíamos capaces de lograrlo, pero solo un día después el concejal apareció muerto de dos disparos en la cabeza. El shock fue tremendo en todo el país.


– El atentado del 11M. Era jueves. A primera hora de la mañana se produjeron varios ataques terroristas en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid, falleciendo ciento noventa y tres personas y resultando heridas más de dos mil. Jamás habíamos vivido un tragedia tan cercana y de semejante intensidad. La tristeza y el duelo destrozó a todo el país aquel mes de marzo de hace dieciocho años.
Ese suceso me golpeó fuerte y durante años no quise pensar ni hablar del tema. Hasta que ELLA me enseñó la grandeza del ser humano, capaz de hacer algo inmensamente bonito a partir de lo más doloroso del mundo.


Jueves es una canción de La Oreja de Van Gogh en la que se rinde homenaje a las víctimas del 11M. Una pequeña historia de amor surge en uno de los trenes ese jueves once de marzo justo instantes antes de que explosionara uno de los vagones. Una pequeña historia individual que se pierde como tantas otras historias y esperanzas personales en la frialdad de los números de los fallecidos. Sin duda, Jueves es una canción triste pero inmensamente bonita que merece ser escuchada y recordada siempre:

Si fuera más guapa y un poco más lista
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte: ¿quién eres?
Te sientas en frente y ni te imaginas
Que llevo, por ti, mi falda más bonita
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar
Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación, en frente tú y yo
Va y viene el silencio
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando
Supongo que piensas: qué chica más tonta
Y me quiero morir
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
«Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos
Cada mañana rechazo el directo
Y elijo este tren»
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este once de marzo
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz
Te encuentro la cara, gracias a mis manos
Me vuelvo valiente y te beso en los labios
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón.

Sebastián Solana (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

ANTONIO MACHÍN (EL MANISERO)

Algunos de mis compañeros, que entienden de música muchísimo más que yo, deciden incluir en esta sección dedicada a la poesía las más hermosas canciones, y no están faltos de razón. No en vano, siempre dedico algunas de mis clases a hablar a mis alumnos de la estrecha relación entre lírica y música; en sus orígenes, la poesía surgió indisolublemente unida a las notas musicales y, sobre todo, no ya al recitado sino al cante. De hecho, cuánto cambian textos épicos tan célebres como la Epopeya de Beowulf o nuestro maravilloso Cantar de Mio Cid cuando son convenientemente interpretados. 

Así las cosas, el mester de juglaría sigue más vivo que nunca, si bien reconvertido en cantautores, solistas melódicos o meteóricas estrellas del rock.

Si a través de la poesía podemos viajar en el espacio, ya al Parnaso evocado por nuestro Cervantes, ya en el tiempo, a esa era mítica en la que se forjó el seminal Gilgamesh, lo mismo podemos hacer a través de la música, y más aún si, además, la acompaña la magia de la imagen.

El enlace que os facilito suelo usarlo en algunas de mis clases. Genio y figura. Don Antonio Machín y su inigualable Manisero. Pura alegría (que coincide con la definición que dio de la Literatura el maestro Antonio Muñoz-Molina), y estilo, añadiría yo. Una canción magistral recogida en un solo plano, en blanco y negro. Un videoclip de los de aquel entonces que, como los mejores textos líricos, nos llevan a un viaje maravilloso al ayer, o casi mejor al antes de ayer. A cómo era el mundo hace décadas, y como puede volver a serlo a través de la no menos mágica tecnología actual. Pincha en el enlace y disfruta de este maravilloso poema, y recuerda que la música llega a ese territorio que las palabras no logran alcanzar.

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

LA BATUTA

Se alza en el aire mudo la batuta

e inicia el director el movimiento,

llora un violín con lánguido lamento

la triste melodía que ejecuta.

Un violonchelo adulto le disputa

al xilófono la gloria de un momento,

la flauta travesera toma aliento

y el arpa, allá en lo oscuro, ni se inmuta.

La sinfonía inunda los sentidos

del público que sueña, siente y calla

y afina su emoción y sus latidos.

Y la batuta rasga, ordena, estalla

cuando los músicos más atrevidos

se besan con amor brujo de Falla.

(Raúl Vacas)

Raúl Vacas Polo es un innovador poeta y escritor salmantino que se dedica a crear un tipo de poesía joven y actual. Licenciado en Ciencias de la Información y Diplomado en Educación Social, ha desempeñado labores de edición, animación y gestión cultural y ha colaborado con diversos medios de comunicación y revistas literarias como Atril, Álamo, Petriña y El Cobaya y en varias antologías. Además de su labor como escritor, en la actualidad coordina e imparte talleres de escritura creativa, en colaboración con Centros de Profesores y Recursos, Bibliotecas e Institutos.

Está considerado como una de las voces más interesantes de la poesía joven, un verdadero y apasionado creador, un potenciador de inquietudes. Su poesía es sorprendente, fascinante y llega al corazón.

Pocos poemas están dedicados a  este corto y  tan imprescindible “palillo” que dibuja en el aire el ritmo y la fuerza de la música. A veces, el elemento más insignificante es el que lleva y ordena a los elementos más poderosos y grandes, como es el caso de la batuta con la orquesta.

El autor de una manera alegre, sencilla y juguetona  nos describe a la orquesta como la entidad más majestuosa donde residen los instrumentos, cada uno con su diferente timbre y perteneciente a una familia, que se van entremezclando y quitándose el protagonismo, pero que a su vez, entre todos forman una comunidad armoniosa y equilibrada con una misma finalidad: emocionar. 

El poema  habla de música, de armonía, de emoción , de pasión, de amor, elementos esenciales y necesarios para vivir plenamente, no superficialmente. En un tiempo en el que la creatividad, la música y la poesía dejaron de estar en la palestra, este poema nos recuerda que las artes son algo más, son dosis de vitamina que enriquece nuestra vida y que a pesar de ser completamente abstracta es profundamente emocional. Cuando nos encontramos un poema, que en esencia ya es música, es imposible resistirse a su encanto.

Iratxe Santamaría (Departamento de Música)

 

Sonnet XVIII, (William Shakespeare) 

Shall I compare thee to a summer’s day?

Thou art more lovely and more temperate:

Rough winds do shake the darling buds of May,

And summer’s lease hath all too short a date;

Sometime too hot the eye of heaven shines,

And often is his gold complexion dimm’d;

And every fair from fair sometime declines,

By chance or nature’s changing course untrimm’d;

But thy eternal summer shall not fade,

Nor lose possession of that fair thou ow’st;

Nor shall death brag thou wander’st in his shade,

When in eternal lines to time thou grow’st:

   So long as men can breathe or eyes can see,

   So long lives this, and this gives life to thee.

¿Qué mejor manera de celebrar San Valentín que con uno de los sonetos más famosos y románticos del autor de Romeo y Julieta

Este poema forma parte de la colección Sonnets de William Shakespeare. Es una secuencia de 154 sonetos imitando el estilo de los que Petrarca dedicó a su amada Laura, pero con la novedad de que están dirigidos a dos personas: un hombre y una mujer. Esta obra es por tanto la colección de sonetos más famosa y original publicada en el Renacimiento inglés. 

Este soneto en particular está dedicado al hombre de este triángulo amoroso. Está retratado de manera platónica e idealizada, como se puede ver al inicio del poema donde se le compara con “un día de verano”. 

Así mismo, el poema trata los dos temas principales de los sonetos: el amor y el paso del tiempo. El amor que el poeta siente por la persona amada, y el paso del tiempo y su capacidad destructora. El tiempo aparece en el soneto como un destructor y enemigo de todo lo bueno y hermoso como la juventud, la belleza y el amor. 

Sin embargo, Shakespeare utiliza la literatura como una manera de alcanzar la inmortalidad, pero no la suya, sino la de su amado, en los dos últimos versos: “mientas los hombres puedan respirar y los ojos puedan ver, mientras esto perdure (el poema), vivirás en él”. Con estos dos últimos versos Shakespeare consigue que su amado viva eternamente en su poema. 

Isabel Martínez (Departamento de Inglés)

 

La aparición del COVID en nuestra cotidianidad supuso un acontecimiento que aún sigue condicionando nuestra vida. El famoso confinamiento supuso un intenso periodo de excepcionalidad que, en mayor o menor medida, nos transformó de un modo que aún no somos capaces de comprender y que, quizás, tardemos algunos años en entender. 

Ese tiempo de excepcionalidad mundial nos ha traído el pasado 14 de enero el último álbum del cantautor asturiano Nacho Vegas (Gijón, 1974): Mundos inmóviles derrumbándose. Fruto de ese periodo de aislamiento en el que nos hemos dado cuenta de dónde se vislumbra aquello que es realmente importante. Así, Nacho nos canta en El don de la ternura:

Y, si nadie me encuentra jamás
¿Sentiré soledad?
El rumor de su locura
Desde mi oculto rincón
Sin mostrar que es la ternura
Nuestro don
Nuestro don

No era el único por allí
Que se hallaba bien escondido
Comenzamos por las noches a salir
Y al fin lo hicimos al sol

Para quien no lo conozca, Nachín es una de las figuras más importantes del panorama indie español y tiene una consagrada carrera como cantautor con discos como Manifiesto desastre (2008), Resituación (2014) o Violética (2018). Por no hablar de sus colaboraciones con Enrique Bumbury en El tiempo de las cerezas (2006) o Christina Rosevinge, su expareja, en Verano fatal (2007). 

Su estilo varía entre un rock indie y folk en el que la letra siempre tiene un papel central. Su música rezuma referencias cinematográficas, literarias y, por supuesto, vitales. Si tuviéramos que resumir la mayor parte de su discografía diríamos que Nacho canta al dolor, a la depresión y a la injusticia. Este disco es un buen exponente del Nacho más intimista en el que la pena se entrelaza con un mundo que está en continuo movimiento para llegar siempre al mismo sitio: 

La flor de la manzana

El instinto ahora es criminal
Liana quiere ver la planta arder
Es la rabia frente al animal
Vuelve hoy a limpiar su mierda

Y esa acción
La sume en un vacío atroz
Esto es la civilización
O un casino en plena selva

Y es que frente a la tendencia a obviar nuestros problemas y tratar de sumirnos forzosamente en una falsa felicidad, Nacho Vegas reivindica el papel revolucionario del dolor y del sufrimiento. No como una autocompasión que nos invita a sumirnos en una constante duermevela, sino como síntoma de que las cosas no van bien y de que tenemos que hacer algo para transformar nuestro mundo, ya que es el único que tenemos. Es esta ceguera hacia lo que nos rodea uno de los males que el nuevo disco de Nacho Vegas trata de exorcizar.

Como colofón os dejo esta canción del disco que, las malas lenguas, atribuyen a su tóxica relación con Andrea Levy, actual diputada del PP:

El mundo en torno a ti

Construías un gran barco
Todo él hecho de marfil
Todos salvo tú veían
Que la nave se iba a hundir

No advertiste el odio y la ira
Entre tu tripulación
Yo temía por tu vida
Tú seguías sirviendo ron

Y entonces supe que algún día
Te tendría que rescatar
Y esa es una de las cosas
Que jamás podrás comprar

No me pidas que bendiga
Lo que intento maldecir
Cuando el mundo entero gira en torno a ti

Y yo que conocí tu mundo
Yo que hasta bebí de él
Yo creía que algún día
Tú querrías descender y ver
Los cuerpos que se tocan
Por pura necesidad
Y las sombras que se amparan
En la Cañada Real

¿Es tu vida una disforia?
La respuesta corta es sí
Para ti una cara sucia es
Un lugar donde escupir
Crees que el mundo entero gira en torno a ti

Ahora sé que nuestras vidas
Nunca se podrán mezclar
Que las personas más locas
Y hermosas del lugar
Forman parte de la mía
Aunque en la tuya también
La locura habita entre
Podredumbre y poder

Somos como dos borrachos
Insultándose entre sí
Yo entre mis bellos tarados
Tú en tu absurdo frenesí
Crees que el mundo entero gira en torno a ti

Llegará el naufragio
En tu nave de marfil
Se avecina una tormenta y
Se desatará el motín

Ni cuando estés comiendo tierra
Y en la pura soledad
¿Allí a quién vas a acudir?
Cuando ya no gire el mundo en torno a ti

Nunca te mentí
Y aunque ya no gire el mundo en torno a ti
Yo casi siempre estaré ahí

Desde el pasado 14 de enero tenemos el placer de disfrutar del último álbum del cantautor asturiano Nacho Vegas (Gijón, 1974). Mundos inmóviles derrumbándose.

Azaray Calmaestra (Departamento de Filosofía y Letras)

 

ÁNGEL GUINDA. UN HOMENAJE.

Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), un excepcional poeta, ensayista y traductor, nos ha dejado este 29 de enero. Galardonado con el Premio de las Letras Aragonesas en 2010, coautor también de la letra del Himno de Aragón (con Ildefonso-Manuel Gil, Rosendo Tello y Manuel Vilas), residía en Madrid cuando la muerte le reclamó su recibo: “Me he fumado la vida”, confesaba desde hace años.

            Autor de una veintena de poemarios, los últimos más logrados y maduros, deja tras su partida una antología de sus poemas amorosos que el catorce de febrero llegará a las librerías (El arrojo de vivir, en Olifante) y otro poemario inédito que promete ser fantástico.

            Su trayectoria abarca varios periodos, aunque su lírica se condensó por fin y le acercó al existencialismo (la soledad, la presencia de la muerte, el sinsentido de la existencia cotidiana) tras su llegada a Madrid en 1987, que lejos de estancarlo le dirigirá  hacia una aceptación de ese destino final que venía rondándole desde que le diagnosticaron la enfermedad pulmonar, cerrando un círculo que le obsesionaba: “Nací matando”, repite con media sonrisa en ocasiones (su madre murió en el parto). 

            De la llegada a la capital salen títulos como Conocimiento del medioLa llegada del mal tiempo y Biografía de la muerte. Toda esta trayectoria parecía culminar en la madurez de Los deslumbramientos. Recapitulaciones (Zaragoza, Olifante, 2020).

            Pero para conocer al auténtico Ángel Guinda debemos ir mucho más allá de sus magníficos últimos poemas.  De 1978 es  su manifiesto Poesía y subversión, en una etapa de poesía rabiosa y militante. Más tarde publicaría otros tres hitos en su evolución:  Poesía útil (1994), El Mundo del Poeta. El Poeta en el Mundo (2007) y Poesía violenta (2012). Hacia los años ochenta había publicado también Vida Ávida, un recopilatorio de los poemas de la década anterior, y el librito causó sensación (incluso existe una traducción al búlgaro).

            Desde entonces, incansable agitador cultural, alternó sus poemas, traducciones, aforismos y ensayos con encuentros literarios, recitales, ponencias y colaboraciones que le llevaron hasta Argentina, Cuba o Italia. Jamás abandonó Guinda el compromiso social de su juventud, ni olvidó que no escribía para sí mismo. Se sabía un hombre más, pero un hombre portador de la palabra. Al final de su vida, en una entrevista en Casa Bokowski, resumía así su quehacer literario:

“Escribo para vivir lo más intensamente que puedo mi mundo interior, mi mundo personal; pero también escribo para cambiar a mejor, si puedo y es posible, el mundo exterior; escribo, creo, contra la realidad, más que sobre ella. Y, pensándolo bien, escribo también para enriquecer mi inteligencia, mi conocimiento de las cosas y de mí mismo, mi propia memoria y mi sensibilidad. Escribir, para mí, es como vivir. En fin, si lo resumiese en dos afirmaciones, escribo para resistir y escribo para no morir”.

            El zaragozano acabó por ser imprescindible en las tertulias madrileñas, y se convirtió en un referente de primer nivel para generaciones de poetas. Nos ha dejado un grande.

El coartado (de Rigor vitae, 2013)

Yo soy el coartado entre el mundo y la muerte.

Me tambaleo sobre el puente de los ecos.

Oscura es la sombra, pero es muy clara la palabra sombra.

(En una de estas líneas aparece y desaparece el rayo.)

La tempestad se refugia en mi interior.

Hoy me acuesto en el techo, vigilo la cama. Si mi muerto se mueve le dispararé al hígado con la botella.

Tiemblan cadalsos en mi cabeza.

¡Destruiré el mundo y asesinaré a la muerte!

¿Cómo salir de aquí?

Buscaré una «Entrada de emergencia» que desgarre el atolondramiento y alcance la lejanía.

Hasta embocarme ira de sangre que chorrea sangre, ¡o romperme la sangre chorreando bocas!

Miguel Ángel Aragüés (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

 

UN SONETO ME MANDA HACER VIOLANTE

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

(Lope de Vega)

La elección de este soneto para nuestra sección se debe, en esta ocasión, a la tremenda simpatía que le tengo, al margen de que sea ejemplo insigne de poesía barroca. Mi gusto personal por la composición se debe a que de niño se lo oía recitar a mi padre y, aunque no lo entendía demasiado bien, aquello me hacía una gracia tremenda, a lo que se unía la singularidad del nombre de Violante. Con el permiso de la reina Violante de Hungría, ¿quién puede llamarse así?

Sin duda la tal Violante era no solo alguien de peculiar nombre sino, además, mandona y caprichosa, puesto que le ordenaba al pobre Lope de Vega componer un soneto. Si bien este tomaba el guante lanzado para, a la par que lo componía, dar una pequeña lección de preceptiva literaria. Así las cosas, el soneto, a lo largo de sus impecables catorce versos va explicando su génesis. No en vano, al buen Lope le gustaba dar lecciones de creación literaria, tal y como deja constancia su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, donde explica, y lo hace en verso, cómo componer obras de teatro a su manera, si bien, siguiendo sus consejos o no, nadie consiguió ni su fama ni su popularidad ni, por supuesto, su capacidad inagotable de creación.

Juego conceptista, broma literaria, los dos cuartetos y dos tercetos de endecasílabos con rima consonante son, hoy por hoy, un maravilloso ejemplo de poesía didáctica y, al mismo tiempo, paradigma de la mejor lírica de nuestros irrepetibles Siglos de Oro. 

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

No te rindas  

No te rindas, aún estás a tiempo

De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,

Liberar el lastre,

Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

Continuar el viaje,

Perseguir tus sueños,

Destrabar el tiempo,

Correr los escombros,

Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se esconda,

Y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma

Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

Porque lo has querido y porque te quiero

Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,

Quitar los cerrojos,

Abandonar las murallas que te protegieron,

Vivir la vida y aceptar el reto,

Recuperar la risa,

Ensayar un canto,

Bajar la guardia y extender las manos

Desplegar las alas

E intentar de nuevo,

Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,

Aunque el miedo muerda,

Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

Aún hay fuego en tu alma,

Aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo,

Porque ésta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.

(Atribuido a Mario Benedetti)

Podríamos empezar citando la biografía del autor, sin embargo, estos versos atribuidos a Benedetti parece que no son suyos. La Fundación Benedetti niega su autoría, por ello creen que la confusión se debe a la similitud con el título del poema   No te salves, incluido en su libro El amor, las mujeres y la vida.

 A pesar de todo, creo que la autoría debe quedar a un lado, ya que el mensaje de este poema es lo realmente importante, y, al final, con lo que quiero que nos quedemos. 

Es un extenso poema escrito en verso libre, con alguna que otra rima asonante, que favorece esa musicalidad, armonía y amor, que, a fin de cuentas, pretende transmitir el autor, sea quien sea, de este poema. Si nos sumergimos en sus versos, la delicadeza de sus palabras, ese fluir de sentimientos, parece que te lleva, sin poder evitarlo, a que NO TE RINDAS. 

Teniendo en cuenta la época que nos toca vivir, los planes que no podemos llevar a cabo, las visitas que no podemos recibir. Teniendo en cuenta los cafés que no podemos tomar, todas las fiestas que no podemos celebrar (o sí) como queremos…creo que debemos darle valor a lo que sí podemos hacer y poner esperanza en que quizás, en un futuro, ahora lejano, podamos volver a “recuperar la risa” y a “bajar la guardia y extender las manos”.

Es un poema que nos invita a aguantar, ahora, cuando estamos cansados, cuando lo que queremos es volver a nuestra vida de siempre, cuando parece que esto va a ser eterno, NO TE RINDAS. Debemos mantenernos, sobrellevar lo que nos venga y seguir hacia adelante.

Road through landscape. Road and car travel scenic and sunset.

Debemos quedarnos con lo bueno, “porque esta es la hora y el mejor momento”, quizás para valorar lo que hace dos años no valorábamos: una mirada, un saludo, una palabra amable…Nosotros que vivimos en el mundo de la tecnología, del frío trato, de la pérdida de las buenas costumbres y del “hola” y “adiós”, que parecen extinguidos, creo que debemos “vivir la vida y aceptar el reto”. 

Por lo tanto, compañera, compañero, alumna, alumno…NO TE RINDAS. Todos queremos que esto pase y poder volver a nuestra “normalidad”, vamos a poner entre todos nuestro granito de arena para que esto lo pasemos juntos lo mejor posible, y es que pronto podremos “celebrar la vida y retomar los cielos”.

Amelia Pellicer (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

Como una sola flor desesperada

Lo quiero con la sangre, con el hueso,
con el ojo que mira y el aliento,
con la frente que inclina el pensamiento,
con este corazón caliente y preso,

y con el sueño fatalmente obseso
de este amor que me copa el sentimiento,
desde la breve risa hasta el lamento,
desde la herida bruja hasta su beso.

Mi vida es de tu vida tributaria,
ya te parezca tumulto, o solitaria,
como una sola flor desesperada.

Depende de él como del leño duro
la orquídea, o cual la hiedra sobre el muro,
que solo en él respira levantada.

(Juana de Ibarbourou)

Un soneto escrito no tanto desde la desesperación, como indica su título, sino desde el desenfreno de una pasión amorosa incontenible. Un soneto arrebatado, cuyos versos, de manera indirecta, parecen cuestionar la irracionalidad de los sentimientos y que, sin duda, se inscribe en esa caterva de textos amorosos que son una fuente inagotable, una concatenación apasionada de imágenes hermosas. El amor canalizado, en esta ocasión, por la pluma de una poetisa cuya original voz e importancia me atrevo a reivindicar desde estas discretas líneas: la de doña Juana de Ibarbourou.

Nacida en Uruguay a finales del siglo XIX, Juana de Ibarbourou está considerada una de las autoras más destacadas de la corriente lírica sentimental de la literatura hispánica de las primeras décadas del siglo, por lo que no debe resultarnos extraño la influencia que en sus textos ejerce el Modernismo (amistó con Gabriela Mistral y Alfonsina Storni) ni su admiración por algunos de los grandes autores de la Generación del 98, así Miguel de Unamuno (con quien mantuvo relación epistolar) o los hermanos Machado. 

Así las cosas, tampoco debe extrañarnos que su originalidad, buscando un marcado sesgo personal, la hiciera seguidora de Juan Ramón Jiménez y de Federico García Lorca, otros de los grandes renovadores de la lírica en lengua castellana, a quienes llegó a conocer personalmente. De esta manera, tal que estos dos poetas hicieran, Juana de Ibarbourou también especuló acerca del proceso de creación literaria, dejando constancia de ello en la excelente conferencia impartida en la Universidad de Montevideo, Casi en pantuflas.

Al morir, el gobierno uruguayo dispuso un día de duelo nacional y fue enterrada con honores de Ministro de Estado, siendo la primera mujer en la historia del susodicho país en alcanzar tal honor.

Villancico castellano

Ya cantan los gallos,

amor mío, y vete,

cata que amanece.

Vete, alma mía,

más tarde no esperes,

no descubra el día

los nuestros placeres.

Cata que los gallos, 

según me parece,

dicen que amanece.

Cercanas las festividades navideñas y siendo esta la última reseña del trimestre (dado que el próximo viernes ya no es día lectivo), tengo a bien recuperar, como he hecho en alguna que otra ocasión, un tradicional villancico castellano, aunque en esta ocasión su temática no es religiosa sino de asunto amoroso. De hecho, debes saber que el tradicional villancico navideño es una derivación de la lírica popular medieval hispánica (seguro que palabras como jarchas o cantigas de amigo te suenan de algunas clases).

En muchas ocasiones los poemas requieren de una atención especial, de una lectura atenta e incluso, casi me atrevería a decir que de la adquisición de unas estrategias de lectura para desentrañar sus juegos lingüísticos. Sin embargo, la lírica tradicional se caracteriza por la sencillez. Así las cosas, los versos, cortos, de seis sílabas, en el poema que nos ocupan, destilan sencillez y concreción.

En el caso del poema que nos ocupa, el lector puede imaginarse una bonita estampa, mas bien unos fotogramas que parecen arrancados a una película de amor, en la que tras el canto del gallo los enamorados deben despedirse.

La voz, en el caso del poema que nos ocupa, es ambigua. Si bien la lírica tradicional se caracteriza por estar protagonizada por la voz femenina, aquí, la aparición de “alma” por el tradicional “amado” hace que el sentido del texto sea ambivalente. Pero lo que sí que no es ambivalente es la picardía que subyace, la idea de que los amantes obran al margen de la claridad, quizás al margen del matrimonio, en esos terrenos de la placidez sombría que el canto del gallo va a desvirtuar.

Como colofón, señalar la influencia que esta lírica tiene en uno de los poetas más célebres de nuestra literatura, Federico García Lorca. ¿Quién no recuerda al leer esta anónima composición el célebre arranque de su Romance de la pena negra?

Las piquetas de los gallos 

cavan buscando la aurora

cuando por el monte oscuro

baja Soledad Montoya.

Alberto Jiménez (Departamento de Lengua Castellana y Literatura)

El miedo global. Eduardo Galeano 

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. 

Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. 

Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. 

Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir. 

Los civiles tienen miedo a los militares. 

Los militares tienen miedo a la falta de armas. 

Las armas tienen miedo a la falta de guerra. 

Es el tiempo del miedo. 

Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. 

Miedo a los ladrones y miedo a la policía.

Miedo a la puerta sin cerradura. 

Al tiempo sin relojes. 

Al niño sin televisión. 

Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar. 

Miedo a la soledad y miedo a la multitud. 

Miedo a lo que fue. 

Miedo a lo que será. 

Miedo de morir. 

Miedo de vivir.

Eduardo Galeano (1940-2015) fue un escritor y periodista uruguayo que no tuvo miedo a denunciar el saqueo de los recursos naturales por parte de los imperios coloniales en América Latina, lo que le valió ser encarcelado y exiliado. En Las venas abiertas de América Latina afirmó que el desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes, una idea que genera un interesante conflicto con la interminable senda de utópico desarrollo propuesta por los países occidentales en las últimas décadas. 

No hay duda de que el miedo es un mecanismo de defensa que ha sido muy práctico durante la historia evolutiva del ser humano. Pero parece que en la actualidad se nos ha ido de las manos. 

Todos estamos cargados de miedos, que a menudo ocultamos para esconder nuestras debilidades. En estos tiempos de pandemia, algunos de nuestros miedos han vuelto a estar a flor de piel, dada la situación extraordinaria que estamos viviendo. Hoy en día da la impresión de que los medios de comunicación se están encargando de gestionar nuestros miedos según convenga a los que mandan. 

 Un nuevo año da miedo, las navidades con la familia dan miedo, tener un hijo/a da miedo, la vida da miedo. 

El miedo está ahí, desde mi punto de vista la gracia está en nuestra reacción frente a todos estos miedos; si vamos a dejar que el miedo nos atenace o vamos a enfrentarnos a nuestra realidad, cogiendo el toro por los cuernos. 

Mariano Turmo (Departamento de Física y Química)

 

Recientemente he leído en prensa que en Egipto ha quedado restaurado el majestuoso corredor de esfinges que unía los templos de Karnak y Luxor, en Tebas, la antigua capital del Alto Egipto. Enseguida me ha venido a la mente ese ser mitológico con cuerpo alado de león y torso desnudo de mujer, que tanta curiosidad desata entre los estudiantes adolescentes, y de las peripecias de uno de los antihéroes más conocidos de la Antigüedad. Me refiero, claro está, al hijo pródigo del trágico heleno Sófocles, que no es otro que el señor Edipo de Tebas.

Mi memoria entonces se ha puesto a funcionar por primera vez en mucho tiempo y, esencia de hueso quemado aparte, ha recordado la pieza de Les Luthiers titulada “Epopeya de Edipo de Tebas”. Se trata de una obrita con bastante solera (¡1969: casi nada!) que, justamente, resume la tragedia edípica por antonomasia. Eso sí: estos encantadores locos argentinos le imprimen su sello a un poema épico manteniendo el tono mítico, pero otorgándole una forma de cantar de gesta medieval, con rima interna, al que añaden una vuelta por estrofa (amén de acompañarlo con instrumentación de época). Una delicia para los sentidos.

Resumen sui generis. El famoso oráculo de Delfos profetizó en una ocasión al rey Layo de Tebas que su primogénito sería parricida-regicida, con altas probabilidades de cometer un poco de incesto. Cuando este nació, le faltó tiempo para que los pendientes reales se le pusieran de corbata. Así las cosas, le pidió a un sirviente un día que se diera un paseo por el campo y “sacara la basura”. Del suelo tirado cual vulgar uva pasa fue recogido por los reyes de Corinto. Gigantesca elipsis temporal de por medio, Edipo crecidito visitó a la consabida pitonisa, quien le vaticinó el mismo destino desvelado años atrás. Edipo, creyendo inocentemente que sus verdaderos padres eran los reyes de Corinto, huyó a la ciudad de Tebas…

Semanas más tarde a Tebas avanza.

Resolver alcanza cierta adivinanza,

semanas más tarde…

La Esfinge de Tebas, al ser derrotada,

se ofusca, se enfada y se hace pomada;

la Esfinge de Tebas…

Edipo, tras resolver el enigma de la esfinge (aquel del que camina a cuatro patas por la mañana, dos por la tarde y tres por la noche), añadió a su currículum la instigación al suicidio, por parte de la esfinge. Anteriormente, en un gracioso giro de los acontecimientos, se había peleado con un señor desconocido que se había encontrado por el camino (y que, menuda sorpresa, resultó ser un tal Layo). Al llegar a Tebas, fue recibido con honores por cargarse a la esfinge, nombrado rey (pues este había finado “incomprensiblemente”), y alimentó una ancestral costumbre: tomar a la enviudada reina como esposa. 

Maravilloso es el momento genealógico que se vive entonces. Por si alguien lo dudaba, ese matrimonio quedó consumado en repetidas ocasiones, y una vez el rey hubo de consultar al oráculo de las narices, la cruda realidad que